ACBBlogs

"Creo que tiene un don, y ni siquiera él sabe lo grande que es porque acabamos de descubrirlo. Es un jugador de baloncesto especial, por lo que puedo ver. Tiene la capacidad mental de entender el juego en su totalidad, y de ver quién está abierto. Puede leer defensas, puede anotar, y es rápido. No es egoista pero sabe que es un anotador. Creo que es un jugador especial".

 

Quien así habló en declaraciones recogidas por NBC Sports en marzo de 2010 no era otro que Don Nelson, el histórico entrenador de los Golden State Warriors. Y el objetivo de sus elogios se llamaba Reggie Williams, hoy flamante fichaje del Caja Laboral.

 

Poco antes, Williams había anotado 25 puntos con sus Warriors ante los Clippers, liderando a su equipo a la victoria. Nada mal para un jugador que había llegado a Oakland procedente de la D-League con un inestable contrato de 10 días sólo dos meses antes.

 

Para entonces, Williams ya había demostrado que tenía un puesto en la NBA, aunque el camino no había sido nada fácil. De poco le había servido ser el máximo anotador de toda la NCAA durante dos temporadas consecutivas (2006-07 y 2007-08), algo sólo al alcance de nueve jugadores, incluídos Oscar Robertson o Pete Maravich.

 

Criado en una base militar, Williams explotó en una pequeña universidad de su estado, Virginia Military Institute (VMI). Pese a no estar especialmente cómodo con la mentalidad cartrense de la institución ("hubo ocasiones en las que quise irme", reconoció Williams años después en una entrevista a Dime), acabó convirtiéndose en todo un líder sobre la cancha. Dos años después de licenciarse, en 2010, su número 55 sería retirado.

 

Williams no sería drafteado ese año pese a dejar buenas impresiones en el Portsmouth Invitational Tournament (evento que sirve a las franquicias NBA para conocer de primera mano a los seniors universitarios), y empezaría su carrera profesional en Francia. En el Dijon, Williams daría alguna muestra de su talento anotador, pero no lo suficiente para dejar huella en la LNB francesa.

 

Al año siguiente, Williams decide regresar a Estados Unidos para perseguir su sueño NBA más de cerca. Seleccionado por los Sioux Falls Skyforce en el draft de 2010 en un sorprendentemente bajo 45º puesto, llega su gran explosión. Gracias a su incontinencia ofensiva, con un 26.3 puntos por encuentro conseguidos con una efectividad envidiable (57.6% en tiros de campo, 41.0% en triples y 82.4% en tiros libres), acabaría recibiendo un contrato temporal por los Warriors que la franquicia no dejaría de renovar hasta que el lockout cerró las puertas de la NBA.

 

A las órdenes primero de Nelson, y luego de Keith Smart, Williams tendría via libre para desarrollar sus fundamentos. En un equipo con atacantes de primera clase como Monta Ellis o Stephen Curry, y con uno de los mejores triplistas de la liga como Dorell Wright, Williams se convertía en el encargado de mantener la producción ofensiva en la segunda unidad del equipo. Su principal virtud, su muñeca tremendamente regular capaz de grandes noches, como la del pasado 8 de diciembre. Ante los potentes Spurs, Williams enchufaría 8 de sus 10 triples intentados para acabar con 31 puntos en 35 minutos jugados. Ser zurdo, además, le da un plus de imprevisibilidad que sabe aprovechar.

 

Durante su carrera, Williams ha alternado el puesto de "2" con el de "3", el más habitual durante su etapa en Golden State. Si su gran virtud está en el ataque, sus debilidades se centran en el otro lado de la pista. Puede ser un defensor incómodo ante rivales sin un gran manejo de balón en el uno contra uno, forzando pérdidas con una cierta facilidad, pero sufre especialmente ante atacantes rápidos y hábiles.

 

En los eminentemente ofensivos Warriors, Williams no estaba exigido especialmente en defensa, algo que en el Caja Laboral sin duda va a cambiar. En su favor, pero, tiene una de las herencias que recibió (quizás a su pesar) en su universidad militar. Su capacidad de esfuerzo y sacrificio, y una mente centrada absolutamente en el baloncesto le han permitido mejorar en todos sus aspectos desde su discreta primera experiencia como profesional en Francia. A punto de cumplir los 25 años, aún tiene margen de mejora y de adaptación al baloncesto europeo.

 

En la entrevista que concedió a Dime, en 2010, Williams no dudo en afirmar que "sé que soy conocido por ser un anotador, pero quiero enseñar a la gente que puedo hacer todo lo demás. Puedo anotar 25 puntos por partido, pero quiero también conseguir seis o siete rebotes, cinco o seis asistencias. Creo que puedo aportar mucho más". En Vitoria, podrá demostrarlo.

 

Por Alberto de Roa

El Obradoiro CAB se ha hecho con los servicios de Stephane Lasme, un pívot de Gabón que ha tenido una doble experiencia en la Euroliga, jugando para el Partizan y posteriormente para el Maccabi Tel Aviv. Llega desde Estados Unidos, donde militó la pasada campaña en los Maine Red Claws de la liga de desarrollo americana. Hablamos con Javier Gancedo, redactor de Euroleague.net, que nos presenta las virtudes y defectos del nuevo jugador del equipo gallego:

"Es un buen taponador, un jugador muy físico y muy fuerte con buen timing de salto y, como digo, tapona muchísimo. Cuando jugó en la Universidad de Massachusets, consiguió un récord de la NCAA en triples dobles [NdR: más triples dobles en una temporada con cuatro, igualando a Jason Kidd y al ex ACB Michael Anderson. Lasme es el único que lo ha logrado con tapones). En defensa, tiene todo lo que ha de tener: rebote, timing, intensidad... todo lo hace bien"

 

 

 

 

 

"En ataque es más resolutivo de lo que mucha gente cree. Tiene un par de movimientos muy efectivos, concretamente un semigancho y una media vuelta, además de que puede meterla desde 4-5 metros. A mí personalmente me gusta mucho y me sorprende que no triunfase en el Maccabi, donde sí estuvo fino en defensa pero no tanto en ataque y no acompañó que el equipo cayera eliminado en la Euroleague contra el Partizan, su ex equipo. Luego hubo algo raro con el Spartak San Petersburgo, porque firmó allí y acabó yéndose a Estados Unidos antes de empezar la temporada".

"Es principalmente un ala-pívot, aunque puede llegar a jugar de "5" buscando combinaciones defensivas. Creo que a Obradoiro le ha quedado un juego interior guapo con él, Kendall, Hopkins etc..."

El Obradoiro CAB ha atado en el exterior al nigeriano Ebi Ere, alero procedente de una de las sorpresas de la Lega italiana 2010-11, el Pepsi Caserta. Giuseppe Nigro, periodista de La Gazzetta dello Sport y Basketworld.com, nos cuenta algo más sobre la nueva incorporación gallega:



"Pese a su edad (tiene 30 años), Ere muestra en su juego una frescura atlética que le asegura a su equipo una presencia física en su puesto... y eso que midiendo 1,95 a veces puede encontrarse con rivales más altos en su posición"


"Lo más curioso de sus dos temporadas en Caserta es que ha realizado exactamente la misma media anotadora (14,1 puntos) pese a cambiar un poco su juego: la pasada campaña lanzó un poco más pero peor de dos y un poco menos pero mejor desde la línea de tres, cambiando en parte su juego con la nueva distancia pero también consiguiendo menos puntos en contraataques, generados más por su intensidad que por sus conceptos defensivos"


"Es un gran anotador de rachas, aunque no excesivamente regular; puede llevar varios partidos malos y seguir tirando sin éxito y de repente, meter 4-5 tiros lejanos consecutivos y cambiar totalmente el desarrollo de un partido. También es capaz de atacar el aro o anotar con una suspensión de media distancia"

 

 

 

 


"En Caserta encajaba perfectamente en un juego de estilo libre, basado en el talento de sus jugadores y en muchos más aclarados que juego colectivo. Hay que ver cómo se adapta a un estilo de juego diferente"

El Club Baloncesto Fuenlabrada ha vuelto a demostrar su habilidad en los despachos al hacerse con el pívot senegalés Mouhamed Saer Sene (2.11, 25 años), que estaba libre al haber concluido su vinculación contractual con el BCM Gravelines- Dunkerque de la liga ProA francesa. 

 

Saer Sene (o Mo, como es conocido entre sus amigos), nació en Thiès, la tercera ciudad de Senegal. Pese a su voluntad en ser mecánico, su padre se empeñó en que jugase al baloncesto, y no comenzó a practicarlo con seriedad hasta los 17 años, en la SEED Basket Academy de su ciudad natal, una academia para el desarrollo de jóvenes valores baloncestísticos senegaleses perteneciente a la Fundación SEEDS (Sports for Education and Economic Development in Senegal), una organización sin ánimo de lucro fundada en el año 2002 por Amadou Gallo Fall, nacido en Senegal y scout internacional de los Dallas Mavericks. Hace una década, el deporte rey en Senegal era el fútbol, y muy pocos niños jugaban con la pelota naranja, pues no hay ligas para jugadores menores de 13 años. Esa es la razón de la dedicación tardía de Saer Sene al baloncesto, al igual que su predecesor en la NBA, DeSagana Diop, que confesaba en una entrevista que prefería el fútbol y que no le gustaba el baloncesto, pero que era mucho más grande que el resto de los niños a su edad, y que eso fue lo que hizo que comenzase a jugar al basket. 

 

Mientras vivía en la SEED Academy, tiene ocasión de jugar en el US Rail de la D1 senegalesa, donde disputa la temporada 2003-04. En 2004, se proclama campeón en los Juegos Universitarios Africanos en Nigeria, y es invitado a participar en el Reebok Euro Camp de Treviso y en el Adidas Superstar Camp Europe de Berlín, donde es elegido para el equipo All-Star. A finales de ese año, formaba parte del Interhoop African All-Stars, un equipo formado para jugar partidos de exhibición contra varias universidades estadounidenses. La temporada 2004-05 era contratado por el Spirou Charleroi belga, para formar parte de su equipo junior, y en junio de 2005 tenía la oportunidad, nuevamente, de mostrar su juego a los scouts NBA en el Reebok Big Man Camp de Treviso, pero seguía estando demasiado verde. Es conveniente recordar que sólo llevaba dos años jugando al baloncesto.  

 

Su primera experiencia profesional tuvo lugar en la Liga Ethias, en Bélgica, en las filas del RBC Verviers-Pepinster. Según Sene, en una entrevista concedida poco antes del draft a Jorge Sierra en hoopshype.com, fue una experiencia difícil en el aspecto personal, sintiendo la soledad en su apartamento, pues tenía a su familia en su país natal, y debía adaptarse a la vida en Europa. La ayuda de sus compañeros fue fundamental para integrarlo y, pese a ser un jugador de banquillo en pleno aprendizaje (su promedio fue de 4 puntos, 5.2 rebotes y 1 tapón por partido), destacó en algunos encuentros donde logró cifras espectaculares en rebotes (más de 20 en algún partido). 

 

Su descubrimiento al mundo tuvo lugar en el Nike Hoop Summit del año 2006, donde lograba 15 puntos (6/8 en tiros de campo), 6 rebotes y 9 tapones, igualando el récord taponador del partido de exhibición logrado por Kevin Garnett años atrás. Un récord que rompería el congoleño Bismack Biyombo este mismo año, al lograr diez tapones. Su gran actuación en el Nike Hoop Summit provocó que muchas franquicias NBA se fijaran en un jugador cuya participación en la liga belga había sido muy escasa.  

 

Quizás demasiado pronto, llegó  el sueño americano para Saer Sene. La historia de los jugadores senegaleses en la NBA comienza en la temporada 1998-99, cuando Makhtar N'Diaye, miembro de los Tar Heels de North Carolina en la Final Four NCAA de 1998, junto con Vince Carter y Antawn Jamison, firmó como agente libre por los Vancouver Grizzlies. Su carrera en la liga profesional no fue muy exitosa, pues sólo apareció en 4 partidos y anotó cinco puntos. Dos años después, Mamadou N'Diaye, que logró el récord de tapones en Auburn, superando el precedente de Charles Barkley, se convertía en el primer senegalés drafteado, al ser seleccionado en el puesto 26 del draft de 2001 por los Denver Nuggets. Malik Badiane fue elegido por Houston Rockets en el puesto 44 en el draft de 2003, y Pape Sow fue elegido en el puesto 47, el año siguiente, por Miami Heat. Pese a no ser drafteado, Boniface Ndong jugaría con Los Angeles Clippers en la temporada 2005-06, y llegaba el año 2006, cuando dos senegaleses eran drafteados. Cheikh Samb era seleccionado en el puesto 56 por Los Angeles Lakers, y Mouhamed Saer Sene era elegido en puestos de lotería: décima elección por Seattle Supersonics. 

 

La historia de su relación intermitente con la NBA y su relativo fracaso es de sobras conocida. Hasta 2009, alternó la liga profesional con la liga de desarrollo, y pasó por un sinfín de equipos: Seattle SuperSonics (NBA); Idaho Stampede (NBDL); Oklahoma City Thunders (NBA); Alburquerque Thunderbirds (NBDL) y New York Knicks (NBA), jugando un total de 47 partidos en la NBA, con 2.2puntos, 1.6 rebotes y 0.5 tapones en 5.5 minutos de promedio. En la NBDL, Sene fue proclamado (junto con Stephane Lasme, reciente fichaje de Obradoiro) jugador defensivo de la temporada 2007-08, en su etapa en Idaho. Sus números en los 52 partidos disputados en la NBDL fueron 11.2 puntos, 8.8 rebotes y 2.1 tapones en 26.7 minutos. 

 

En su retorno a Europa, en la temporada 2009-10, Saer Sene recaló en la liga francesa, en el Hyères- Toulon Var Basket, convirtiéndose en el máximo reboteador (11.3) y taponador (2.41) de la ProA, lo que le sirvió para ser nombrado mejor defensor de la liga. Promedió, además, 12.4 puntos. 

 

A inicios de la pasada temporada, concretamente en junio, el Charleroi hizo público que había contratado a Saer Sene para que jugase en el equipo belga durante dos temporadas. Poco después se fue de vacaciones a Senegal, y no se incorporó a su nuevo equipo cuando comenzó la temporada, alegando que tenía problemas con su pasaporte y que no podía salir de Senegal. Pese a sonar para algún equipo ACB como Manresa, finalmente, los problemas con su visado acabaron liquidando el contrato con Charleroi de común acuerdo. Charleroi pasaba la ronda previa y se clasificaba para la fase de grupos de la Euroliga sin la participación de Sene. No era la primera vez que Sene manifestaba problemas burocráticos para salir de Senegal. No en vano, mientras militaba en el HTV, la temporada anterior, se había perdido algún partido en febrero porque no podía salir de Senegal al haber extraviado su pasaporte. 

 

En noviembre de 2010, el conjunto francés BCM Gravelines- Dunkerque anunció el fichaje de Saer Sene hasta el final de la temporada, ocupando la plaza libre que había dejado Chris Owens al marchar al Mariupol ucraniano. El hecho de que Sene se encontrara sin equipo había provocado que su caché bajara sensiblemente, por lo que el equipo marítimo lograba ficharlo por la mitad de lo que pedía el jugador inicialmente. 

 

La temporada pasada, en Gravelines- Dunkerque, fue un jugador importante para su entrenador Christian Moschau. Pese a no ser uno de los jugadores interiores titulares, responsabilidad que recaía en Dounia Issa y Cyril Akpomedah, Mo se convertía en una de las presencias más determinantes en la pintura de la liga, en el equipo más intimidador para los jugadores rivales. Sene era el cuarto mejor taponador de la ProA francesa (1.30 tapones por partido en liga regular), y junto con sus compañeros Issa (quinto mejor taponador, con 1.28) y Akpomedah (mejor taponador, con 2 tapones de media), conformaban un muro infranqueable. Acabó como octavo mejor reboteador de la liga (7.30) y tercer mejor reboteador ofensivo (3.25). Tuvo partidos muy destacables, como los 20 puntos, 16 rebotes (7 ofensivos) y 4 tapones en 26 minutos, en el triunfo de su equipo frente a Orléans; los 22 puntos y 12 rebotes (8 ofensivos) en la derrota del BCM con la Chorale Roanne, o los 13 puntos, 14 rebotes (6 ofensivos) y 2 tapones en el triunfo marítimo frente a su antiguo equipo, Hyères-Toulon. 

 

Su participación fue decisiva para que Gravelines- Dunkerque se proclamara campeón de la Semaine des As (competición calcada a la Copa del Rey de la ACB), especialmente por su actuación en el partido de cuartos frente a la Chorale Roanne: 24 puntos, 6 rebotes y 3 tapones, e imponiéndose a Uche Nsonwu- Amadi, center roannais y uno de los pívots más dominantes del campeonato francés. 

 

Saer Sene destaca por su constitución atlética, que le permite saltar a taponar tiros rivales y, en la misma jugada, correr el contraataque para culminarlo con un poderoso mate. Dotado de una gran envergadura, sus largos brazos le permiten rebotear y taponar con facilidad, convirtiéndose en una pesadilla para sus rivales. Aunque, en ocasiones, ese ansia taponadora que posee le hace saltar a destiempo, cayendo en las argucias del pívot rival e incurriendo en falta. 

 

Una de sus jugadas favoritas que, a bien seguro veremos este año en muchas ocasiones en la Liga Endesa, es capturar el rebote ofensivo tras lanzamiento de un compañero, y hundir la pelota con un mate imponente, levantando las rodillas hasta la altura de su barbilla. 

 

Aunque su corte sea eminentemente defensivo (ha sido comparado muchas veces con Dikembe Mutombo), ha desarrollado un curioso ganchito por elevación bastante efectivo. El tiro en suspensión no es uno de sus fuertes y no resulta habitual verlo practicarlo aunque, si se le flota mucho, es capaz de sorprender a su defensor con un tiro de media distancia. Pero el que quizás sea su mayor problema es su errático lanzamiento en los tiros libres, algo preocupante en un jugador interior que acude con frecuencia a la línea. 

 

Pese a su perfil defensivo, Saer Sene ha declarado que él es algo más que un defensor y que desea progresar en ataque. En una entrevista concedida a sport24.com, en su época con el HTV francés, manifestaba que su intención es progresar en ataque y desarrollar su técnica. Si los entrenadores de Fuenlabrada consiguen que Sene evolucione en ataque, podemos encontrarnos ante uno de los mejores fichajes de la temporada.

Con el fichaje de Manolis Papamakarios, el Lagun Aro GBC ha completado su perímetro. El jugador griego se une a Jimmy Baron en la posición de "2" y podría ayudar en la rotación a los bases Javi Salgado y Raulzinho Neto. Pero... ¿Cómo juega? Javier Gancedo, redactor de Euroleague.net, nos da algunas pistas:

 

"Es un gran jugador de equipo y nunca se rinde. Además, es un muy buen defensor para las posiciones de "1" o de "2". Se puede decir que es un currante, un trabajador, y que se pone a disposición del equipo. Además, le he podido conocer en persona y tiene muy buen trato con la prensa y es muy amable con los aficionados. Él era siempre el primero en dar la cara; tiene carácter, pero positivo y no destructivo".

 

 

 

 

 

"Su posición natural es la de escolta, pero ha jugado más de base que en otras posiciones hasta ahora. Creo que puede ser un buen complemento para Baron, ya que pueden jugar juntos porque son muy distintos. En ataque, Papamakarios a veces puede abusar del tiro de tres. Su mayor problema es que no han terminado de triunfar los exteriores griegos que han venido a España; excepto Vasileiadis, no recuerdo ninguno que le fuera especialmente bien. Creo que con Papamakarios puede ser distinto porque tiene sentido del juego".

Kahiem Seawright, o el premio al trabajo y la perseverancia. Ese podía ser el titular que mejor define al reciente fichaje de Blancos de Rueda Valladolid. Pívot de 2,03 metros de altura y 24 años (17 de diciembre de 1986), el norteamericano ya destacó en el High School (Uniondale HS), siendo seleccionado para disputar el Jordan Classic 2005 que reúne en el Madison Square Garden a los mejores jugadores de instituto.

 

Sin abandonar el área de New York, fue reclutado por Rhode Island para iniciar su formación, completando el ciclo universitario de cuatro temporadas. Uno de sus grandes apoyos para no dejarse influir por un ambiente difícil fue su madre, que siempre se sentaba detrás del banquillo local de los Rams para ver jugar a su hijo. En su año sénior, justo después de que su madre falleciera, KS promedió 14,2 puntos (50% de dos y 69% en tiros libres), 7,5 rebotes, 2,2 asistencias y 1 tapón en casi 31 minutos de media, siendo uno de las claves del equipo junto al jugador de Lagun Aro GBC Jimmy Baron.

 

 

 

 

 

Llegarían hasta la Final de la Conferencia Atlantic 10 y a título individual Seawright conseguiría una invitación para el PIT (Portsmouth Invitational Tournament), uno de los grandes escaparates para los jugadores que ponen fin al ciclo universitario y se preparan para dar el salto al baloncesto profesional.

 

Su primera experiencia como profesional le llevó a recalar en C.B. Tarragona 2017 de la Adecco Oro, ayudando al equipo a conseguir la permanencia en un año siempre difícil para un rookie. Fue la temporada pasada cuando explotó en la segunda categoría del baloncesto español en las filas de Baloncesto León, siendo el referente absoluto en la pintura del equipo que dirige Javier de Grado: quinto máximo anotador (15,53 puntos), cuarto mejor reboteador (7,68 rechaces) y segundo jugador más valorado de la categoría con 18,74 p.v.

 

Pese a no contar con muchos centímetros cuenta con un buen físico. Excelente defensor y reboteador (le gusta cargar el rebote ofensivo), finaliza bien corriendo bien la pista en contraataque o construyendo desde fuera hacia dentro ya que no tiene tiro de larga distancia, su principal talón de Aquiles pero que puede ir consolidando con trabajo y el tiempo. Suele finalizar con tiros cortos a la media vuelta, ganchos o mates.

 

Pero no solo destaca por sus cualidades táctico-técnicas dentro de la pista. Es el jugador americano que todo equipo busca o querría tener, una persona que se integra desde el primer día, valorado por sus entrenadores y compañeros, se involucra con el equipo y la ciudad en la que está y un trabajador nato que no se pierde siquiera un entrenamiento voluntario.

 
Por Chema de Lucas (Solobasket.com)

Raul Neto, conocido también como Raulzinho. Este es el nombre del flamante fichaje del Lagun Aro GBC. Quizá no les suene demasiado a muchos, pero jugar un Mundial de baloncesto con 18 años, en una selección con el nombre de Brasil, no es algo que esté al alcance de muchos.

 

Este dato nos sirve como introducción a uno de los mayores talentos emergentes en toda Sudamérica, que promete dar muchas alegrías a la afición donostiarra. Quizá –probablemente– no sea en este primer año, ya que va a tener que cobrar un peaje que quizá en un comienzo le resulte un poco duro –nuevo país, nueva competición, nuevas exigencias, pulir detalles…–, pero en un futuro cercano puede convertirse en un extraordinario jugador, por cualidades y entrega no quedará.

 

 

Raulzinho ya ha debutado con la selección brasileña (Foto Aitor Bouzo)

 Raulzinho ya ha debutado con la selección brasileña (Foto Aitor Bouzo)

 

 

Raulzinho es un base brasileño de 1.88, notablemente fibrado y potente y con unas grandes cualidades atléticas que lo diferencian del resto. Tremendamente explosivo es un jugador muy difícil de parar con el campo abierto, por su manejo de balón y tremenda velocidad tanto de piernas como de ejecución. Normalmente le gusta ir hacia el aro, acabar por sí mismo, obcecándose a veces en demasía con la anotación. Este es un factor que ha de mejorar –tiene las facultades para ello, es un notable pasador, muchas veces incluso arriesgando demasiado en un exceso de creatividad–, mezclando esas habilidades para finalizar como para crear ventajas para la creación de juego sacando una visión más panorámica.

 

En estático, debe aprender a dirigir y saber llevar al equipo de una forma más pausada, ya que no es un base director puro, aunque jugar con Javi Salgado le ayudará para saber leer mejor el juego y los tiempos del mismo. A pesar de ello, es un jugador con mucho desparpajo, que pone mucho ímpetu en sus acciones y que podría evolucionar en un buen líder.

 

Es más un jugador creador que director, sobre todo por su facilidad para desbordar en el 1x1, con un primer paso endiablado y una buena gama de soluciones técnicas en su camino al aro y bastante facilidad para finalizar en bandejas, tiros cortos en carrera o bombas a una mano. Puede pasar el balón, viendo los cortes, aunque realmente es algo en lo que tiene que mejorar, sobre todo en la lectura, ya que deja destellos de buena visión, pero muchas veces solo ve el aro. Esto es algo que aprenderá a leer mejor con la competición, no me cabe duda alguna.

 

En cuanto al tiro, tiene buen ejecución y rapidez, aunque aún demasiado racheado y que gana en porcentaje cuando lanza con los pies orientados. Puede crearse sus tiros de media y larga distancia, ejecutar situaciones difíciles tras bote-dribbling y saliendo de bloqueos, aunque debe ganar estabilidad en esta situaciones.

 

Defensivamente es un jugador entregado, que se va a emplear a fondo, sobre todo porque de su trabajo defensivo inicial van a depender mucho los minutos que pueda arañar. Tiene un buen desplazamiento lateral, es rápido de manos y lee muy bien las líneas de pase para salir volando. Puede aguantar el choque y atacar el rebote de fuera hacia dentro con bastante fuerza.

 

Definitivamente, un muy buen movimiento por parte del Lagun Aro GBC. Si bien su explosión se espera en un futuro corto y no tanto en esta temporada que le servirá de un aprendizaje impagable.

Jon de la Presa

Todo un número 15 del draft de la NBA llegando al Asefa Estudiantes es, por defecto, una gran noticia. Antoine Wright aterriza en Madrid con la etiqueta de haber sido uno de los jugadores más prometedores de su camada (2005) tras un brillante paso por la Universidad de Texas A&M.

 

Con los Aggies, el alero destacó desde el primer día, confirmándose como un jugador total capaz de brillar en ataque y en defensa, siendo el único jugador de primer año de toda la NCAA en la temporada 2002-03 que promedió 14 puntos y 6 rebotes por partido. Su periplo por Texas A&M acabó en su tercer año, dejando la universidad como el máximo anotador histórico y, en su día, como el jugador salido de los Aggis drafteado en el puesto más alto.

 

Pero la NBA fue otro mundo. Sus estancias en New Jersey (la franquicia que le drafteó), Dallas, Toronto y Sacramento nunca ofrecieron más que destellos del jugador que prometía ser tras salir de la universidad. Sin ser en ningún momento un jugador destacado en defensa, su inconsistencia en el tiro le condenaba en todo momento a un papel de reserva, sin llegar a superar los 5.4 puntos y los 19.2 minutos de media en sus casi 300 partidos disputados en temporada regular.

 

Su última experiencia en la NBA hasta el momento, en los Kings, fue tristemente definitiva. Apenas 30 minutos jugados en 7 partidos, y cortado el 29 de noviembre de 2010, su carrera empezaba a tomar otro rumbo. Wright no consiguió otro contrato en la NBA, y decidió lanzarse a una nueva aventura, China, al aceptar la oferta de los Jiangsu Dragons.

 

"Los jugadores importados en China son contratados para hacer una cosa: anotar", explica Jon Pastuszek, fundador y principal redactor del blog más importante sobre baloncesto chino en inglés, NiuBBall.com. Wright se despegaba de su rol de suplente para volver a ser una auténtica referencia del equipo, como en su época en los Aggies.

 

"Wright puede ser un jugador ofensivo muy bueno si tiene algo de ayuda alrededor suyo", dice Pastuszek, "pero como primera opción, no creo que sea un rol que le pegue. Wright no es un jugador capaz de crear tras un "dribbling", y pasa apuros ante oponentes más atléticos a la hora de lanzar. Creo que podría ser más efectivo como segunda opción".

 

Aún así, sus números en China fueron buenos, aunque no "espectaculares para un jugador importado", matiza Pastuszek: 20,8 puntos, 6,3 rebotes y 2,3 asistencias por encuentro. Pero la estancia en China de Wright fue un gran acierto. Según Pastuszek, "su actitud positiva y voluntad para adaptarse a una variedad de roles contribuyeron en gran medida al éxito del equipo la pasada temporada". De la mano de Wright y del otro extranjero del equipo, el ex-pívot de Bizkaia Bilbao Basket y FIATC Joventut Jerome Moiso, los Jiangsu Dragons alcanzaron las semifinales de la CBA.

 

Otro aspecto en el que Wright sobresalió en China fue su capacidad de echarse el equipo a la espalda en los momentos claves. "Wright subía frecuentemente la bola en los partidos importantes y era siempre la primera opción en los instantes decisivos del partido. Creo que la temporada en China ha mejorado su habilidad para dirigir a un equipo, subir el balón y anotar en el uno contra uno", explica Pastuszek.

 

Una de las dudas fundamentales que Wright tenía que disipar fuera de Estados Unidos era sobre su actitud. En diferentes momentos de su carrera el alero se ganó una cierta fama de problemático, empezando por una suspensión en su instituto por motivos disciplinarios hasta unas declaraciones tras salir de Sacramento poco amables con su entrenador Paul Westhead. Pero en China todo fue muy diferente. "Antoine Wright fue un ciudadano modelo la pasada temporada, algo impresionante cuando consideras todas las variables con las que ha tenido que lidiar", dice Pastuszek, "cuando miras a todos los jugadores NBA que se quemaron y dejaron la liga a las pocas semanas de firmar - Javaris Crittenton, Ricky Davis, Mike James, Steve Francis, Rafer Alston - el hecho que se adaptara a China y acabara el año dice mucho sobre su caracter.

 

En una entrevista concedida a NiuBBall.com en febrero, Wright afirmaba que "esto es un negocio y, siendo mi primera experiencia fuera de Estados Unidos, quería que fuera bien. Así que me lo tomé en serio". "Este es mi sexto año como profesional", proseguía Wright, "así que muchas veces es sólo cuestión de profesionalismo y de afrontar los partidos con la actitud correcta e intentando jugar de la mejor forma, sin sobreestimar a los chicos con los que juegas".

 

Y todo sin negar que en su mente, regresar a la NBA sigue siendo una prioridad. "Estoy aquí porque no estoy en la NBA", afirmaba Wright con contundencia, "firmé por un equipo el pasado verano (Sacramento), y esperaba cumplir con mi compromiso esta temporada y hacer luego planes para después. No esperaba estar aquí. Mi objetivo número uno es jugar en la NBA de nuevo y, con suerte, llevar mi carrera a otro nivel".

 

Su nuevo reto, con el "lockout" atrasando la posibilidad de regresar a la NBA, será en una liga más potente que China, pero donde las expectativas serán casi tan altas como en el país asiático. Pastuszek es optimista sobre lo que puede aportar en la Liga Endesa y en el Asefa Estudiantes. "Antoine es un jugador inteligente que puede contribuir en muchos aspectos, especialmente en el apartado defensivo, donde creo que es un jugador infravalorado. Si puede mantener el mismo nivel de concentración que mantuvo cuando estaba en China, no veo razón alguna por la que no pueda tener un buen año en España". El Asefa Estu será, sin duda, una inmejorable prueba de madurez para Wright.

Por Alberto de Roa

Tremmell Darden (1.94, 29 años) acaba de recalar en Unicaja tras haber ganado la liga ProA francesa con el SLUC Nancy el pasado mes de junio. Sus destacados números esta temporada (17.1 puntos, 6.5 rebotes, 2.3 asistencias y 2 robos por partido), avalan su calidad. Conozcamos mejor al alero estadounidense recién fichado por el club malagueño.

 

Nació hace 29 años en Inglewood, un suburbio del condado de Los Angeles en el estado de California. No es extraño que acabase dedicándose al baloncesto, pues su localidad natal tiene como uno de sus edificios más señeros el mítico Forum, donde jugaron los Lakers entre 1967 y 1999 antes de trasladarse al Staples Center. Darden, que creció bajo los cuidados de su abuela Jacqualine, comenzó a despuntar ya en su higschool en Las Vegas, al ser elegido en el mejor quinteto del estado y de su conferencia.

 

Se formó en la Niagara University, una universidad católica de los padres paules, en Nueva York, donde estuvo desde 2000 hasta 2004. Con los Purple Eagles de Niagara, logró 18 puntos, 5.4 rebotes y 3 asistencias de promedio en su año senior.

 

En el verano de 2004 juega en la liga de verano de Long Beach, California, con la camiseta de Los Angeles Clippers, pero no consigue entrar en el draft, y decide cruzar el Atlántico al aceptar una oferta del equipo turco Erdemirspor Belediyesi, donde realizaría 14.1 puntos, 7.9 rebotes, 1.3 asistencias y 1.3 robos por partido.

 

La temporada siguiente, y tras volver a intentarlo en las ligas de verano de la NBA (jugaría con los Nets en Las Vegas Summer League), lo contrata el equipo belga del Passe Partout Basket Groot Leuven. Su buena temporada en Lovaina, supone su fichaje por el equipo más fuerte de la liga belga, el Spirou Charleroi, donde jugaría dos temporadas (2006-2008), logrando el título de campeón en 2008, y debutando en competiciones europeas, al disputar la ULEB Cup. El año siguiente, Darden viaja hasta Australia para jugar en el Melbourne South Dragons de la NBL australiana, donde volvería a proclamarse campeón de liga.

 

Del continente australiano, llegaría a Francia, al fichar por el Strasbourg de la ProA. Con la SIG, Darden jugaba la Eurochallenge, y coincidía en el equipo con jugadores conocidos de la afición española: Thomas Heurtel, Alain Digbeu y Sacha Giffa. El equipo alsaciano no haría una buena temporada, pues se salvó por poco del descenso, pero su actuación no pasó desapercibida, y fue contratado por el vecino lorenés, el SLUC Nancy, uno de los equipos fuertes de la liga gala.

 

La temporada pasada, en el SLUC Nancy, Tremmell Darden destacó como uno de los líderes del equipo junto al base John "El Virus" Linehan y el pívot nigeriano Akin Akingbala (con pasado en el Plus Pujol Lleida). Los Couguars (nombre por el que son conocidos los jugadores del equipo de Nancy) acababan segundos en la liga regular y jugaban una épica semifinal de playoffs ante el ASVEL Villeurbanne. En el partido de desempate, Tremmell Darden y Akin Akingbala se convirtieron en protagonistas absolutos de una hazaña.

 

El pívot nigeriano jugaba con la nariz rota (traumatismo craneoencefálico y fractura de nariz en una acción que se produjo en el partido jugado en Lyon, tres días antes) y lograba nada menos que 16 puntos y 17 rebotes, mientras que el alero estadounidense, conseguía 22 puntos y 9 rebotes, y anulaba defensivamente al alero rival, Mickael Gélabale (8 puntos y 3-9 en tiros de campo), nombrado mejor jugador francés de la liga. De esta manera, el SLUC Nancy pasaba a la final y se enfrentaba al favorito, el Cholet Basket, campeón la temporada anterior.

 

La final, celebrada en el Palais Omnisport de Paris-Bercy (el título de liga de Francia se decide a partido único en París), enfrentaba dos de los mejores equipos de la competición, y a los dos mejores aleros extracomunitarios (con permiso del chalonnais Blake Schilb), Tremmell Darden y el dominicano Samuel Mejía. En la final, jugada a un ritmo vertiginoso que beneficiaba al SLUC Nancy, Darden se imponía claramente a Sammy Mejía, que vivió un calvario (4-15 en tiros de campo) ante la marca del pegajoso Tremmell. Darden volvía a ganar una liga. La tercera en cuatro años (Bélgica 2008, Australia 2009 y Francia 2011).

 

Tremmell Darden es un jugador con un físico privilegiado. Dotado de gran velocidad, de una fuerza considerable, y de una extraordinaria capacidad de salto. Juega principalmente en la posición de alero, aunque este año ha jugado también algunos minutos como escolta, e incluso, cuando su entrenador Jean-Luc Monschau lo ha considerado oportuno, como ala-pívot.

 

Jugador inagotable, ha disputado la pasada temporada una media de 38.5 minutos por partido, llegando a disputar el partido completo en 21 ocasiones (y, en dos de ellas, con prórroga incluida). Su privilegiado salto le permite ir al rebote con intensidad (6.5 rebotes, 2.2 de ellos ofensivos, de promedio), como demostró en su debut liguero con Nancy frente a Gravelines- Dunkerque, partido en el que capturó 18 rebotes. Ha destacado en un gran número de estadísticas individuales entre los mejores de la liga francesa. Así, ha sido quinto máximo anotador; cuarto en valoración; segundo mejor matador de la liga; quinto en balones robados, y el mejor reboteador (12º) y taponador (17º), al margen de los pívots. Asimismo, ha recibido el galardón de mejor jugador de la liga (elección realizada por votación de los los lectores e internautas de LNB.fr, Sport+ y L'Equipe) los meses de diciembre y febrero.

 

Sin llegar a ser un killer desde la línea de 6.75, se trata de un tirador más que aceptable (37.5% la pasada temporada) capaz de amenazar desde el perímetro, pero su principal baza es su dominio del juego en transiciones rápidas y a campo abierto, pues penetra con gran velocidad y potencia y es muy difícil defenderlo.

 

Su mayor handicap es su baja estatura para defender aleros más altos, aunque compensa este problema con su capacidad de salto y su fuerza. Otra incógnita será su adaptación a la liga y al rol que deba desempeñar en el Unicaja de Chus Mateo, donde dispondrá de menos minutos y tendrá una labor más discreta que la que desarrolló el año pasado en Nancy.

 

Fuera de la cancha, Tremmell Darden es un jugador con una enorme ética de trabajo, que no duda en sacrificarse los veranos con duros entrenamientos para mejorar sus carencias y su juego en general. Es un hombre concienciado al máximo con el equipo, como pudo comprobarse en diciembre, al ser proclamado mejor jugador de la liga, y declarar lo siguiente: "Antes de nada, le doy las gracias a Dios y a todos aquéllos que ha votado por mí como jugador del mes de diciembre, pero también a mis compañeros. Porque son mis compañeros y los entrenadores del SLUC Nancy los que me han dado la oportunidad de mostrar de lo que soy capaz. Sin su apoyo, sin su ayuda, y sin su confianza, este premio nunca hubiera llegado".

 

Además, Darden es un jugador con profundas convicciones religiosas, familiar y hogareño. Casado con Anadia, tienen dos hijos llamados JT y Noah. Probablemente Darden no esté llamado a ser el líder de Unicaja, rol que desempeñarán Joel Freeland y Gerald Fitch, pero sí que ayudará en todas las facetas del juego, aportando cosas positivas, y será un excelente complemento en el juego de ataque para superar la Fitchdependencia que la temporada pasada acusó Unicaja en algunos partidos.

 

Por Sebastian Souviron (Solobasket)

Segundo fichaje del proyecto que dirigirá Pablo Laso, Martynas Pocius llega al Real Madrid con el objetivo de dar un nuevo paso en su incipiente, e ilusionante, carrera.

 

Capaz de jugar tanto de escolta como de alero, Pocius es un jugador con fama de gran trabajador, intenso y de una capacidad física tremenda que le convierte en un jugador francamente espectacular a la par que evidencia aun un gran margen de mejora y es que, pese a contar con 25 años, se puede decir que el ya ex jugador del Zalgiris solo ha competido dos años a nivel profesional.

 

Criado en un ambiente baloncestista (su padre Gintaras fue jugador del Statyba y del Alytus, y a día de hoy entrena a jugadores jóvenes en la academia de Sarunas Marciulionis) Martynas comienza a jugar en su Vilnius natal, pero con 17 años decide emprender la aventura americana, algo para nada inusual en la historia de un baloncesto lituano donde muchas de sus estrellas (Jasikevicius, Karnisovas, Kaukenas, Kleiza...) han optado por ese mismo camino, ratificando en el campo deportivo una tendencia social y cultural ya que históricamente Estados Unidos ha sido la principal receptora de la inmigración baltica.

 

De esta manera, Pocius inicia su nueva etapa jugando en el Holderness High School de Plymouth donde su buen hacer, unido a su gran papel en el europeo junior de Zaragoza, llama la atención de distintas universidades, optando finalmente por aceptar la oferta de Duke. Bajo las ordenes de Coach K, Pocius completa su ciclo de cuatro años con una presencia testimonial por lo que su visibilidad publica se reduce prácticamente a su aparición (con 20 puntos de media) en el europeo U 20 de 2006. Una vez cerrado su paso por la NCAA, Martynas decide emprender el camino de vuelta a Europa decantándose por la oferta de un Zalgiris en el que ha jugado las dos últimas temporadas con una sensación de crecimiento casi continua que entre otras cosas le llevo a ser parte fundamental en la Lituania que se colgaba la medalla de bronce en el ultimo mundial de Turquia.

 

¿Qué puede ofrecer entonces a la Liga Endesa? Aunque siempre resulte complicado aventurar este tipo de cuestiones, da la sensación de que el jugador lituano se acopla perfectamente a la idea que el nuevo técnico blanco parece querer imprimir en la casa blanca. Intenso defensivamente, Pocius gusta de atacar las líneas de pase para salir al contraataque, faceta donde resulta casi imparable. En ataque estático su principal fuente de anotación llega a través de las penetraciones gracias a un primer paso explosivo y largo que unido a su poderoso tren inferior le permiten finalizar con enorme potencia. Capaz de definir con ambas manos, su buen uso del cuerpo e inteligente manejo de las fintas, le permiten acudir con frecuencia al tiro libre y sumar no pocos 2+1. En las facetas a mejorar, destaca cierta falta de lectura en determinados momentos del juego y la consolidación de su tiro exterior donde se muestra altamente irregular. Con unos porcentajes que se han movido esta temporada entre el 30% (Euroliga) y el 34% (LKL) en el tiro de tres puntos, Pocius presenta en esta faceta un campo de mejora ya que a día de hoy es capaz de encadenar ciertas rachas de tiro y su velocidad y variedad de ejecución ya son reseñables.

 

En definitiva, a falta de la lógica adaptación a un entorno de mayor exigencia, Pocius parece llamado a ser una pieza clave en un Real Madrid que a buen seguro agradecerá el trabajo y la personalidad de un jugador que por otra parte puede servir de perfecto reclamo para los aficionados gracias a sus mates y acciones espectaculares.

 

Por Ivan Fernández

Buscando apuntalar el juego interior, el Caja Laboral Baskonia ha perfilado un poco más su plantilla con la llegada de Milko Bjelica. Natural de Belgrado, pero de nacionalidad montenegrina, Bjelica llega procedente del Lietuvos Rytas club en el que ha jugado las tres ultimas temporadas. Con 27 años y 2´07 de altura Bjelica es un ala-pivot que por envergadura y peso puede ocupar puntualmente el rol de cinco como ya hizo en algunos momentos de la temporada pasada en Vilnius.

 

Formado en las categorías inferiores del Estrella Roja, dio el salto al primer equipo con 19 años permaneciendo en el mismo durante seis temporadas en las que sumo dos títulos coperos. Tras su paso por el club rojiblanco, su siguiente parada tuvo lugar en una Bundesliga donde defendió los colores del New Yorker Phantoms y del Köln antes de pasar al club de la capital lituana, donde, entre otras cosas, Bjelica ha sumado dos ligas y una Eurocup. Con experiencia en la Euroliga tras haberla disputado las dos ultimas temporadas, el nuevo jugador baskonista formo parte, aunque con poco minutaje, de la clasificación de la selección de Montenegro para el Eurobasket de Lituania y a día de hoy se encuentra concentrado con la misma en busca de una de las 12 plazas definitivas.

 

En cuanto a lo que su juego se refiere, hablar de Bjelica remite a la figura de un jugador un tanto ciclotímico y en el que se pueden diferenciar claramente el aspecto ofensivo del defensivo. En la primera faceta, el montenegrino es un jugador de buena técnica individual, facilidad resolutiva y capacidad para hacer daño tanto por dentro como por fuera. Inteligente sin balón, suele hacer daño por el lado débil, posee un buen tacto para los palmeos así como facilidad para finalizar con su mano izquierda (es diestro) y variedad de recursos en las cercanías del aro y en la media distancia. Pese a no acreditar buenos porcentajes en el tiro de tres puntos, no es raro verle prodigarse en esa faceta donde posee una buena mecánica de tiro algo lastrada por su lentitud de ejecución y cuya amenaza utiliza en ocasiones para fintar y penetrar ya que, pese a sus 2.07, es capaz de poner el balón en la pista con relativa facilidad. Frente a su buena disposición ofensiva aparece en el otro lado de la balanza su nivel defensivo, faceta en la que debe trabajar si quiere hacerse el hueco que sus cualidades parecen reservarle. Tendente al despiste y poco activo, Bjelica se muestra excesivamente blando en los contactos y pese a que rebotea con cierta facilidad por momentos tiene lagunas bastantes considerables. Además adolece de cierta falta de explosividad lo que limita sus posibilidades de intimidación.

 

Con un rol presumiblemente menor del que tenía en Vilnius, Bjelica puede ser una interesante baza saliendo desde el banquillo si consigue transformar su menor minutaje en una mayor actividad defensiva que complete el que seguro va a ser su buen hacer ofensivo.

 

Por Ivan Fernández

En 1999 un conjunto de chicos de 18 años saltaron a las primeras páginas de los informativos al ganar el mundial junior de baloncesto en Lisboa. Los Gasol, Navarro, Raül López, Felipe Reyes se hicieron un nombre y crearon una gran ilusión en el baloncesto nacional que se ha ido manteniendo en el tiempo hasta el hecho de convertirse campeones del mundo absolutos en Japón en 2006.

 

Pero el baloncesto español no acaba con la generación del 80-81, sino que se mantiene potente con todas las nuevas hornadas que llegan. Esto lo demuestra con creces la generación del 91-92 con Nikola Mirotic, Josep Franch o Joan Sastre que hace poco más de una semana se alzaron con el oro sub 20 y la generación del 93-94 que acaba de salir campeona invicta en el europeo junior de Wroclaw.

 

 

La selección junior se ha llevado por delante a cada una de las selecciones con las que se ha topado por el camino. República Checa, Letonia, Francia, Rusia, Italia, Lituania, Croacia, Turquía y finalmente Serbia han sido las víctimas de una selección con hambre de triunfo, con ganas de victoria, a la que han llegado con un juego alegre y vistoso, creado a través de un juego exterior espectacular y un juego interior que se peleó por cada bola.

 

Vives, Medori, Hernangomez, Fernández, Sanz, Díez, Suárez, Abrines, Homs, Pérez, Olaizola y Gómez, todos ellos dirigidos por Luis Guil son los protagonistas de este nuevo éxito del baloncesto español.

 

Y, ¿quiénes son las estrellas de este equipo?

 

Alex Abrines, ha sido el MVP del campeonato. Su experiencia en la Adecco Oro se ha dejado notar. El swingman mallorquín del Unicaja es uno de los jugadores con más futuro de este equipo. Un exterior con un físico bastante bueno y unas buenas condiciones atléticas. Muy completo ofensivamente y entregado en labores defensivas. Tiene un buen manejo de balón, que aprovecha con un primer paso rápido, para sacar un abanico increíble de habilidades en su camino al aro, donde puede finalizar con ambas manos o en mate poderoso. Siendo bueno en el 1x1 y jugando el 2x2, puede finalizar o doblar balones, siendo un jugador nada egoísta. Además puede tirar con gran fluidez y con amplio rango. Tiros estáticos, tras bloqueo, suspensiones tras bote. Un jugador muy completo que en los próximos años dará mucho que hablar. A sus compañeros Suárez y Jaime Fernández les recuerda a Rudy Fernández.

 

El máximo anotador de la finalísima fue Jorge Sanz, que desatascó al equipo en aquellos momentos en los que tuvieron algunos problemas para anotar. Sanz, que ya ha debutado en el primer equipo del Real Madrid, es una de las estrellas de la generación del 93. Un base rápido de piernas y duro físicamente en el choque. Tiene un excelente manejo de balón, siempre manejando con su visión perimétrica activa para poder ver el juego en toda su inmensidad. Buen anotador, pero también bueno en la creación, sobre todo imparable con la pista abierta donde luce su velocidad, visión y capacidad de pase. Puede atacar el aro para así ver opciones de pase o llegar hasta la cocina y acabar. Tiene buen rango de tiro, tanto de media como de larga distancia. Un líder para este equipo, que también puede ayudar en el rebote ofensivo para salir rápido y que tiene unas buenas condiciones para defender, por su actividad y su velocidad de pies.

 

El jugador con más experiencia a nivel profesional es sin duda Jaime Fernández, que ya ha contado con una buena ración de minutos en la liga ACB. Un jugador explosivo, con un cambio de ritmo extraordinario y con un manejo de balón excelente. Quizá se quede un poco corto de talla para jugar de escolta, que es quizá su situación de juego más natural, sobre todo por su alto instinto anotador, aunque sus habilidades para crear juego, ver los cortes y poder doblar balones incluso de forma muy creativa, hacen que pueda tener un buen futuro en el puesto de "uno". Rápido en el 1x1, va fuerte a atacar el aro pudiendo finalizar de muchas formas. Muy buen tirador, puede lanzar en casi cualquier situación, aprovechándose muy bien de pantallas y bloqueos para ejecutar en su rápido tiro o en irse hacia el aro. Ya es un ídolo para la afición estudiantil y el año que viene lo veremos más regularmente en la Liga Endesa.

 

Dani Díez es la cuarta pata del banco. Formado hasta cadetes en el Estudiantes, en su primer año junior firmó por el Real Madrid, donde su juego se está orientando a que sea un alero puro en vez de un ala pívot. Si bien, en este equipo ha jugado de 4, su futuro se orienta a la posición de 3, posición que será la que tenga el año que viene en el primer equipo del Real Madrid, que es donde parece que va a jugar. Alto, algo más de 2 metros, con una estructura física excelente para la posición de tres, muy móvil y con una gran coordinación de pies y gran agresividad en todas sus acciones. Se mueve muy bien sin balón, buscando cortes, realizando continuaciones rápidas y agresivas para recibir y anotar fácilmente. Con el balón, le gusta jugar de cara, si bien puede postear a rivales inferiores físicamente para atacar o ver los cortes y pasar el balón, algo que también puede hacer cuando penetra, sobre todo desde su lado derecho. Le gusta correr el contraataque y poner el balón en el suelo para atacar de cara, finalizando incluso en contacto con eficacia. En cuestiones de tiro, él tiene un buen rango, aunque un tiro demasiado irregular sobre todo cuando se trata de tiros que no son estáticos. Defensivamente es un buen reboteador, aunque en profesionales no tendrá ese dominio porque no tendrá esa diferencia física. Es un buen defensor, con buen desplazamiento lateral, que le hace ser capaz de defender con eficacia en cuatro posiciones.

 

Más allá de los cuatro jugadores más destacados no nos podemos olvidar del resto, desde el extraordinario trabajo que ha realizado el pívot guipuzcoano Julen Olaizola, a la verticalidad de Guillem Vives o la importancia que van a tener el año que viene en el torneo los tres jugadores del 94, el explosivo Josep Pérez, el excelente pívot madridista Willy Hernangomez, con tiro y juego de espaldas o el completo Albert Homs del que ya les hablamos en este blog.

 

Sin duda, el futuro del baloncesto español está garantizado.

 

Jon de la Presa

Cuando llegó en 2004 a Gran Canaria, nadie le conocía. Sin embargo, el neozelandés Kirk Penney (23/10/1980) aterrizaba en la ACB tras unos brillantes años en NCAA y una breve historia de amor con la NBA de la mano de los Miami Heat. Tras firmar 16 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias en su último año en la Universidad de Wisconsin-Madison, y formar pareja exterior con el hoy base de los Jazz Devin Harris, no entró en el draft de 2003, uno de los más talentosos del siglo. Tuvo una oportunidad de apenas 10 días en Miami. Anotó su primera canasta desde la esquina, tras la línea de tres. Una canasta para explicar quién era él y cómo jugaba.

 

Con 23 años, el por entonces Auna Gran Canaria era su primera experiencia profesional. La terminó con 10,7 puntos por partido y un 40% de acierto en el tiro exterior. Aprovechó la oportunidad y pudo disfrutar del baloncesto de élite en Europa: subcampeonato de Euroliga con el Maccabi Tel-Aviv, militancia Zalgiris Kaunas y Alba Berlín... pero siempre con la mente en Estados Unidos, probándose a sí mismo para entrar en la NBA. Lo hizo en 2005 con los Clippers, pero en apenas cuatro partidos. Es un trotamundos experimentado, que ha sabido adaptarse a diferentes roles y lugares, y que ya tiene conocimiento de la competición ACB.

 

Kirk Penney es un alero de la vieja escuela. Una amenaza constante desde el perímetro con un tiro letal que ha superado los 24 puntos de media en sus últimas tres temporadas en Nueva Zelanda. Además, fue el segundo máximo anotador del Mundial del pasado verano con 24,7 puntos por encuentro. En su país natal, en 2010, alcanzó los 49 tantos en un partido de Playoffs. En su pasado ACB, sacó su muñeca a relucir pero también adoleció de cierta pasividad defensiva que desesperaba al aficionado. Su aporte ofensivo, no obstante, tiene un peso superior a los aspectos negativos que puedan producir sus lagunas en la retaguardia.

 

Pedro Martínez, actual entrenador del Gran Canaria 2014, también lo era en aquel Auna de 2004. De Penney destaca el consabido tiro, ya sea "saliendo de bloqueos o tras bote", además de que es un "muy buen reboteador en defensa" y de su inteligencia en la pista: "Entiende el juego. Juega inteligente, sabe escoger la mejor opción".

 

Capitán de la selección, con la que ha jugado desde 1999, debutando a los 18 años de edad, su dilatada experiencia debe valer a un Fuenlabrada joven, que volverá a vivir el reto de mantenerse entre los mejores un año más. Sin duda, uno de los mayores killers que jamás haya visto la ACB.

Por Jesús Morales

Benjamin Dewar (1.96, 30 años) es un jugador estadounidense (con pasaporte francés desde el pasado mes de mayo) que ha jugado la mayor parte de su carrera deportiva en Francia. Formado en una universidad de Michigan, su estado natal, la Lake Superior State University  de NCAA2, llegó al continente europeo en febrero de 2003, gracias a un contrato ofrecido por el Sjaelland danés. Allí jugó 10 partidos, promediando 24 puntos y casi 7 rebotes, lo que llamó la atención de los ojeadores del equipo francés de ProB (segunda categoría del basket galo) UJAP Quimper, donde jugaría tan solo una temporada, pues sería fichado en 2005-06 por la Entente Orléanaise (equipo cuya denominación actual es Orléans Loiret Basket). La temporada en Orléans fue un éxito, pues la EO45 no sólo ascendió por primera vez en su historia a ProA, sino que además fue finalista de la Coupe de France. Ben Dewar se convirtió en uno de los jugadores referencia de Orléans y en el hombre de confianza del técnico Philippe Hervé. 

 

 

 

 

 

Serían tres los años que pasaría en la ciudad de Orléans, hasta que el poderoso ASVEL Villeurbanne se fijó en él para reforzar su perímetro. Sus mayores éxitos los cosechó con el equipo lionés, con el que logró un título de liga francesa (2009) y otro de la Semaine des As (2010).

 

La pasada temporada, Dewar fichó por el Le Mans Sarthe Basket, otro de los equipos punteros de la liga francesa, pero la campaña no respondió a las expectativas de la afición sarthois, quedando en octava posición de la liga regular, y cayendo frente a Cholet en la serie de cuartos de final. Pese al relativo fracaso del MSB, Ben Dewar fue uno de los mejores anotadores del equipo, tras el pívot brasileño Joao Paulo Batista, y los exACB Alex Acker y Alain Koffi.

 

Ben es un jugador que puede alternar las posiciones de escolta y alero, capaz de vaciarse en defensa, lo que lo convirtió en uno de los hombres fijos de JD Jackson, entrenador del MSB, en los momentos decisivos de los partidos. Eso sí, sufre mucho al emparejarse con aleros más fuertes físicamente, que pueden postearle en las proximidades del aro.

 

Se trata de un gran tirador, pero de un tirador de rachas, capaz de enchufar 6 triples de 7 intentos desde la línea de tres puntos en un partido, y en el siguiente, marcarse un espantoso 1 de 9. Aunque, en líneas generales, se trata de un tirador soberbio que permitirá generar espacios en la pintura para que sus compañeros puedan recibir balones bajo el aro. Pero, como todo buen tirador, su juego se ve lastrado por ese pequeño defecto que supone la obcecación por seguir intentando lanzamientos lejanos, pese a no tener su día.

 

Otro de sus puntos fuertes es su dilatada experiencia y su amplio conocimiento del juego. No es un jugador que pierda muchos balones o que no sepa qué debe hacer en cada momento. Su basket IQ es superior a la media, y será de gran ayuda para Vidorreta.

 

En resumen, magnífico fichaje del Lucentum Alicante, que se hace con un gran tirador con pasaporte comunitario, y con una amplia experiencia en el baloncesto europeo.

Por Sebastián Souviron (Solobasket.com)


Tras dos temporadas cedido en el UB La Palma (LEB Oro), el Gran Canaria 2014 ha decidido incorporar al ala-pívot colombiano de 2,03 de altura y 26 años Juan Palacios. El CID da la alternatva a Palacio. Y Jesús Morales, redactor de ACB.COM, nos lo presenta.

 

 El hombre que una vez soñara con ser pionero de ilusiones y representar a todo un país en la NBA, está ante su primera gran oportunidad como profesional. Juan Diego Tello Palacios (11/05/1985) nació en Medellín, Colombia, pero pronto dio el salto al gigante americano, Estados Unidos. Así, hizo sus años de instituto en Centereach, Nueva York, jugando al baloncesto y despuntando con 20,2 puntos, 9,3 rebotes y 2,2 robos. Luego pasó cuatro años en la prestigiosa Louisville. En 2008, soñó con ser el primer colombiano de la historia en la NBA, pero su nombre no fue pronunciado por David Stern.

 

 

 

Tuvo que rehacerse tras el duro varapalo -varios medios especializados le daban un hueco en la segunda ronda tras sus buenos años en NCAA- y tres años después tiene ante sí una gran oportunidad para demostrar a todos que se equivocaron. En 2009, tras una temporada en el Vic de LEB Oro, el Gran Canaria 2014 se hace con sus servicios gracias al interés de Himar Ojeda y el cuerpo técnico del club. Con dos años más de experiencia en la segunda división del baloncesto español, está listo para dar el salto. ¿De verdad? ¿Pero cómo juega?

 

Palacios es un ala-pívot de 2,03 metros con un físico propio de escultura griega. Realmente fortalecido en sus largos años en Estados Unidos, el colombiano puede llevar al poste a casi cualquier defensor aunque este le saque varios centímetros. ¿Y una vez allí? Ha demostrado tener buenos recursos en la pintura. Sabe moverse y su mejora ha quedado demostrada: de 8 puntos de media en la 09/10 a los 16 tantos (con 6 rebotes) del pasado curso. No obstante, esta mejoría ofensiva ha llegado también gracias a su mejora en el tiro. Ha cambiado su mecánica y ya posee un tiro fiable desde los cinco metros, atreviéndose incluso a veces a probar desde el perímetro. No es un '4' moderno que pueda jugar constantemente abierto, pero su evolución va por ese camino.

 

 Atrás aporta intensidad, intimidación y entrega absoluta. Su portentoso físico le permite dar el 100% en todas las jugadas. Robó una media de 1,5 balones por partido, si bien perdió hasta 2,4 debido a las presiones 2x1 que recibía de las defensas rivales. Su lectura del juego, no obstante, no tiene lagunas importantes que puedan ser un lastre para el nivel ACB. Un jugador que ya conoce la entidad, la isla y a muchos de sus compañeros en el Gran Canaria 2014. Otro hombre de hacer piña en el vestuario.

Por Jesús Morales