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Orange
26/05/2009

Se acabó el show. Se acabó el espectaculo. El que ha dado el DKV Joventut. Todo el mundo alaba a Ricky, por su magia, por su juego, por su fantasía. Pero el crack lo puede hacer principalmente porque es un genio pero porque se adapta perfectamente al estilo de la Penya. El estilo, esa cosa tan fácil de pronunciar y tan difícil de conseguir. Es el DNI, la seña de identidad, es una filosofia. Y el Joventut lo tiene. Todo el mundo sabe cómo juega. A qué juega. Ni  con todo el dinero del mundo se puede comprar un estilo. Se pueden comprar jugadores, estrellas, pero después se tienen que conjuntar. Porque el baloncesto no es el tenis, ni la F-1... es un juego colectivo. Se habla mucho  del estilo de juego de Pep Guardiola y de los valores que ha transmitido con gente de la casa como Messi, Xavi, Iniesta, Puyol... A mí esto de la cantera y del estilo me suena de Badalona. Aunque sin dinero. Cantera. Jovenes. Filosofía de club... La Penya ya hace años que tiene un estilo con una personalidad propia: juego rápido, intensidad, rotaciones y juego vistoso. Que engancha. Que gusta al espectador. De la Penya y del baloncesto en general. Lo aplicó Aíto y se lo han intentado copiar el resto. Porque si se consigue es sinónimo de éxito. Pero crear estilo es tiempo. No es de un año a otro. Ahora han sido Ricky y Rudy, anteriormente Raül, Mumbrú, Villacampa, Jofresa, Margall...

 

Es cierto que sólo con cantera y estilo y sin el soporte económico que tienen de los clubs de futbol, de las cajas o de los beneficios fiscales se puede competir pero en inferioridad. Es utópico pensar en títulos. Pero lo que seguro que consigue la Penya es fidelizar su afición y conseguir simpatizar con muchos amantes del baloncesto de toda la geografía. Seguramente costará volver a levantar títulos pero el Joventut no va a renunciar a sus raíces. A su filosofía. Porque es su única vía de supervivencia y porque quien pierde sus raíces pierde su identidad. "Murió" el Joventut con las botas puestas. Y el aficionado lo sabe pero duele igual. Aunque después, con reflexión, todo lo que ha echo la Penya con inferioridad y respeto a los grandes hace que aparezca una sonrisa en la boca de orgullo de ser de un club con estos valores. Los verdinegros.

 

Agradezco a la ACB la posibilidad de haber participado en este Playoff, de haber hecho nuevos amigos madrileños cómo Sánchez-Blas y deseo suerte a los cuatro supervivientes ante el reto de ganar la liga de este magnífico deporte que es el BA-LON-CES-TO.

Cualquier amante al baloncesto no se puede morir sin vivir "in situ" un día en la cuna del baloncesto: Badalona. Y especialmente en el Olímpic. Lo recomiendo y supongo que tú, Sánchez Blas, también. El Madrid, en pocos años, ha pasado por el antiguo pabellón de la Comunidad Autónoma de Madrid, por el Raimundo Saporta, por Vistalegre y su futuro podría ser el nuevo pabellón de la Comunidad...o acabará en las Rozas. Qué difícil que es echar raíces así... Precisamente las raíces de la Penya son fuertes, superando miles de obstáculos y éstas son las que mantienen un club histórico en la élite.

 

Amigo Sánchez Blas, me ha gustado mucho la frase que has dicho: !Florentino, fíchalo! Y tienes razón. Si yo fuese del Madrid, del Barça, del Tau... lo exigiría. Es un lujo. Y verlo cada semana.... Durante cuatro temporadas. El orgullo es doble porque es producto marca de la casa. Sólo así un club como la Penya, limitado económicamente, puede tener a jugadores como Ricky... Rudy, Raül, Villacampa, Jofresa y un largo etcétera. Sólo los puede tener si los hace. Ficharlos sería imposible. Y por todo eso las victorias tienen un sabor especial entre la afición. Al lado de la magia de Ricky, están Ribas, Norel, Pere Tomàs, Sito Alonso (todos de la casa).... Y frente a ellos Joan Plaza, Randy Knowles, Mumbrú, Raül...también de la casa. Pero verdinegra.

 

Dentro del Olímpic hay dos pistas donde cada tarde entrenan los más de 400 chavales que algún dia quieren llegar a ser un Ricky. Para llegar a ellas se baja por un pasillo donde coinciden en el camino con sus ídolos. Con los jugadores del primer equipo. Es un club familiar. Al final del pasillo está la pista central, donde juega el primer equipo, y al final del pasillo a la derecha están las  pistas anexas: la "fabrica" de talentos. El sueño de todo niño pequeño es llegar algún dia al final del pasillo y en lugar de girar a la derecha... seguir de frente.

 

En Vistalegre el pasillo que tiene que llevar a la gloria es distinto. Al final de él están... los cuernos de los toros que hay en la plaza. Es cuestión de filosofía.

 

Por cierto, respecto al tema de los taxistas que no se acercaron durante una hora y media a recogerte por el Olímpic tengo clara la respuesta. La mayoría son del Madrid...

 

Gane o pierda el Joventut, Sánchez Blas, te invito a cenar y a cervecitas. Los catalanes somos así. Los tópicos no siempre son ciertos...Los pronósticos, tampoco.

Dice el dicho que "quien ríe último ríe mejor". Es lo que hará el DKV Joventut. Durante el primer partido con el Madrid parecía que la Penya jugaba a la táctica del despiste. Lo hizo tan bien que parecía otro equipo. Uno de LEB. Otros jugadores. Por cierto, me gustó comprobar la gran tradición de baloncesto y la gran pasión que se vive en Madrid con su equipo. ¿No se acordaron los fans que habían empezado los play-off? Menos de la mitad del público en Vistalegre.

 

Muy parecído a lo que pasó en el Palau Blaugrana. No sé exactamente que relación tienen estos dos clubes de... baloncesto. En el segundo partido se podrá vivir in situ lo que es pasión por este deporte. La cuna del baloncesto recibirá a los blancos con un Palau Olímpic hasta la bandera. Es aquí donde cambiará la historia. Y con el 1-1 de vuelta para Madrid dónde, a diferencia del primer partido, la Penya sí se va a presentar a jugar. Confío plenamente en esta Penya. El crédito se lo ha ganado.

 

Deportivamente hablando me dejaron sin crédito. Me quedé sin palabras. Pero también lo harán en Badalona. Mostrando su otra cara. La parte positiva es que peor no se puede jugar. Me pareció muy cómica la petición del público para que jugara el joven Nikola Mirotic. Este jugador que, dicen, la Federación Española quiere nacionalizar. No sé si tiene abuela, tía o gato con pasado español pero el nombre no cuadra mucho, ¿verdad?

 

Me pareció un poco triste para el otro joven, Molina, a quien nadie pidió que saltase al ruedo. La gente supongo que no sabía su nombre. Se deben confundir con tantos jóvenes que salen de la cantera. Por cierto, este chaval, el tal Raül López, juega un poco bién. Técnicamente seguramente es el mejor de la ACB y hace cosas como nadie. Esto lo debe haber aprendido en algún sitio donde de esto de baloncesto deben saber un poco. Es de la cantera blanca... Pues no, es de la Penya.

 

Para los amantes de los números, decir que el DKV Joventut no ha ganado este año en liga ACB ninguno de los 9 partidos contra los cuatro grandes. Ya ha llegado el momento. El Joventut está al borde de marcharse de vacaciones, tiene algún jugador desconectado desde hace tiempo, a Ricky se le ponen esas lonas para que patine y se lesione -no se va a perder seguro el segundo asalto-... pero a pesar de todo esto, la presión sigue siendo para el Madrid. Lamento, además, que la puerta de detrás del banquillo del Joventut estuviese abierta todo el primer tiempo pasando frío y a pesar de las quejas del cuerpo técnico al delegado de campo tardó mucho en cerrarla.

 

Nos vemos en Madrid.

Generalmente el galardón de MVP se le da a un jugador que hace que su juego y sus estadísticas hagan mejor a su equipo. Le da un salto de calidad. El MVP no tiene que ser sólo un tema estadístico. De hecho, para quién es más fácil hacer valoración, para un pívot o para un escolta? Es una gran pregunta. Para mí, un pívot. En su día hizo números Charlie Bell y su Breogan casi bajó a la LEB. También hacía lo mismo Lou Roe. Pasaba tres cuartos de lo mismo con Borchardt, un jugador impresionante, imparable pero... su Granada no da sorpresas y sufre hasta el final las últimas jornadas por mantenerse. En un juego colectivo encontrar un MVP es muy difícil desde los tiempos de Michael Jordan. El año pasado si se cumplió lo que tiene que ser, bajo mi puto de vista, un MVP. Marc Gasol hizo de un incógnito Akasvayu Girona, dirigido por un Víctor Sada que no quisieron en el Barça, en un equipo de Playoff, finalista de la ULEB y rival temible. Hizo lo mismo Rudy Fernández con la dificultad de hacerlo en un equipo con jugadores de más calidad. Lideró un equipo que era el octavo presupuesto y sus estadísticas sirvieron para hacer a la Penya campeón de la Copa del Rey, de la Uleb y semifinalista ACB.

 

¿Hará lo mismo el nuevo MVP? No se puede decir que Reyes, que indiscutiblemente ha hecho una temporada espectacular, haya dado un salto de calidad a los suyos. El Madrid, con un presupuesto por las nubes, ha terminado cuarto de la liga regular, lejos, muy lejos, del Tau y del Barça, y por detrás de Unicaja. En Euroliga no llegó a la final four y en la Copa no pasaron de cuartos. ¿Se merecía el MVP? Rudy, seguramente uno de los mejores jugadores de la historia sin MVP, mirará el Penya-Madrid des de la gradería pensando en las injusticias de algunas decisiones populares, políticas o interesadas. ¿Reyes MVP? Que lo demuestre ahora. Ahora es la hora de la verdad.

 

Joan Plaza, un entrenador cuestionado. ¿Por qué? Es la misma persona que ganó hace dos años la liga en el año de su debut. Pero con más experiencia. Todo el mundo alaba a Sergio Llull. Aunque... ¿Quién lo ficho cuando no era "nadie" en Manresa, cuando estaba siendo el tercer base? ¿Quién asumió la responsabilidad en el adiós de Papadopoulus? El pivot griego ha bajado con el Boloña a la Lega-2 del Pallacanestro italiano. ¿Quién dio la confianza a Raül López para volver a la selección española? Ha habido errores en algunos fichajes. También ha pasado en su eterno rival (Barrett) y lleva muchos años sin ganar nada. Creo que, pase lo que pase, Joan tiene que seguir. No porque tenga un año más de contrato sino porque se lo ha ganado a pulso. Se ha ganado crédito. En el club blanco ya han vivido qué pasa cuando los jugadores tienen más poder por parte de la directiva que el entrenador (la quinta del buitre). Y el final siempre es malo. Pues allá ellos.

 

¿Qué tiene a perder el DKV Joventut en esta eliminatoria? Nada. ¿Y el Madrid? Todo. La Penya llega con los deberes hechos, con sólo una derrota más que el histórico Joventut de Aíto, tercer mejor año de las últimas 15 temporadas y con todos los jugadores disponibles por sólo tercera vez en esta liga de 34 jornadas. Si después de la lesión del sucesor de Rudy, Ricky Rubio, durante cuatro meses, la rescisión del contracto del que tenía que ser la estrella Pops Mensah-Bonsu y el despido del máximo anotador Bracey Wright... la Penya ha sido capaz de llegar hasta aquí es sólo por una cuestión de actitud. De orgullo. De casta. Lo que queda por saber es cómo afrontará el Madrid la presión de no poder fallar después de unos dos últimos años blancos como la leche.