Se acabó el show. Se acabó el espectaculo. El que ha dado el DKV Joventut. Todo el mundo alaba a Ricky, por su magia, por su juego, por su fantasía. Pero el crack lo puede hacer principalmente porque es un genio pero porque se adapta perfectamente al estilo de la Penya. El estilo, esa cosa tan fácil de pronunciar y tan difícil de conseguir. Es el DNI, la seña de identidad, es una filosofia. Y el Joventut lo tiene. Todo el mundo sabe cómo juega. A qué juega. Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar un estilo. Se pueden comprar jugadores, estrellas, pero después se tienen que conjuntar. Porque el baloncesto no es el tenis, ni la F-1... es un juego colectivo. Se habla mucho del estilo de juego de Pep Guardiola y de los valores que ha transmitido con gente de la casa como Messi, Xavi, Iniesta, Puyol... A mí esto de la cantera y del estilo me suena de Badalona. Aunque sin dinero. Cantera. Jovenes. Filosofía de club... La Penya ya hace años que tiene un estilo con una personalidad propia: juego rápido, intensidad, rotaciones y juego vistoso. Que engancha. Que gusta al espectador. De la Penya y del baloncesto en general. Lo aplicó Aíto y se lo han intentado copiar el resto. Porque si se consigue es sinónimo de éxito. Pero crear estilo es tiempo. No es de un año a otro. Ahora han sido Ricky y Rudy, anteriormente Raül, Mumbrú, Villacampa, Jofresa, Margall...
Es cierto que sólo con cantera y estilo y sin el soporte económico que tienen de los clubs de futbol, de las cajas o de los beneficios fiscales se puede competir pero en inferioridad. Es utópico pensar en títulos. Pero lo que seguro que consigue la Penya es fidelizar su afición y conseguir simpatizar con muchos amantes del baloncesto de toda la geografía. Seguramente costará volver a levantar títulos pero el Joventut no va a renunciar a sus raíces. A su filosofía. Porque es su única vía de supervivencia y porque quien pierde sus raíces pierde su identidad. "Murió" el Joventut con las botas puestas. Y el aficionado lo sabe pero duele igual. Aunque después, con reflexión, todo lo que ha echo la Penya con inferioridad y respeto a los grandes hace que aparezca una sonrisa en la boca de orgullo de ser de un club con estos valores. Los verdinegros.
Agradezco a la ACB la posibilidad de haber participado en este Playoff, de haber hecho nuevos amigos madrileños cómo Sánchez-Blas y deseo suerte a los cuatro supervivientes ante el reto de ganar la liga de este magnífico deporte que es el BA-LON-CES-TO.


