ACBBlogs

Dice el dicho que "quien ríe último ríe mejor". Es lo que hará el DKV Joventut. Durante el primer partido con el Madrid parecía que la Penya jugaba a la táctica del despiste. Lo hizo tan bien que parecía otro equipo. Uno de LEB. Otros jugadores. Por cierto, me gustó comprobar la gran tradición de baloncesto y la gran pasión que se vive en Madrid con su equipo. ¿No se acordaron los fans que habían empezado los play-off? Menos de la mitad del público en Vistalegre.

 

Muy parecído a lo que pasó en el Palau Blaugrana. No sé exactamente que relación tienen estos dos clubes de... baloncesto. En el segundo partido se podrá vivir in situ lo que es pasión por este deporte. La cuna del baloncesto recibirá a los blancos con un Palau Olímpic hasta la bandera. Es aquí donde cambiará la historia. Y con el 1-1 de vuelta para Madrid dónde, a diferencia del primer partido, la Penya sí se va a presentar a jugar. Confío plenamente en esta Penya. El crédito se lo ha ganado.

 

Deportivamente hablando me dejaron sin crédito. Me quedé sin palabras. Pero también lo harán en Badalona. Mostrando su otra cara. La parte positiva es que peor no se puede jugar. Me pareció muy cómica la petición del público para que jugara el joven Nikola Mirotic. Este jugador que, dicen, la Federación Española quiere nacionalizar. No sé si tiene abuela, tía o gato con pasado español pero el nombre no cuadra mucho, ¿verdad?

 

Me pareció un poco triste para el otro joven, Molina, a quien nadie pidió que saltase al ruedo. La gente supongo que no sabía su nombre. Se deben confundir con tantos jóvenes que salen de la cantera. Por cierto, este chaval, el tal Raül López, juega un poco bién. Técnicamente seguramente es el mejor de la ACB y hace cosas como nadie. Esto lo debe haber aprendido en algún sitio donde de esto de baloncesto deben saber un poco. Es de la cantera blanca... Pues no, es de la Penya.

 

Para los amantes de los números, decir que el DKV Joventut no ha ganado este año en liga ACB ninguno de los 9 partidos contra los cuatro grandes. Ya ha llegado el momento. El Joventut está al borde de marcharse de vacaciones, tiene algún jugador desconectado desde hace tiempo, a Ricky se le ponen esas lonas para que patine y se lesione -no se va a perder seguro el segundo asalto-... pero a pesar de todo esto, la presión sigue siendo para el Madrid. Lamento, además, que la puerta de detrás del banquillo del Joventut estuviese abierta todo el primer tiempo pasando frío y a pesar de las quejas del cuerpo técnico al delegado de campo tardó mucho en cerrarla.

 

Nos vemos en Madrid.