Generalmente el galardón de MVP se le da a un jugador que hace que su juego y sus estadísticas hagan mejor a su equipo. Le da un salto de calidad. El MVP no tiene que ser sólo un tema estadístico. De hecho, para quién es más fácil hacer valoración, para un pívot o para un escolta? Es una gran pregunta. Para mí, un pívot. En su día hizo números Charlie Bell y su Breogan casi bajó a la LEB. También hacía lo mismo Lou Roe. Pasaba tres cuartos de lo mismo con Borchardt, un jugador impresionante, imparable pero... su Granada no da sorpresas y sufre hasta el final las últimas jornadas por mantenerse. En un juego colectivo encontrar un MVP es muy difícil desde los tiempos de Michael Jordan. El año pasado si se cumplió lo que tiene que ser, bajo mi puto de vista, un MVP. Marc Gasol hizo de un incógnito Akasvayu Girona, dirigido por un Víctor Sada que no quisieron en el Barça, en un equipo de Playoff, finalista de la ULEB y rival temible. Hizo lo mismo Rudy Fernández con la dificultad de hacerlo en un equipo con jugadores de más calidad. Lideró un equipo que era el octavo presupuesto y sus estadísticas sirvieron para hacer a la Penya campeón de la Copa del Rey, de la Uleb y semifinalista ACB.
¿Hará lo mismo el nuevo MVP? No se puede decir que Reyes, que indiscutiblemente ha hecho una temporada espectacular, haya dado un salto de calidad a los suyos. El Madrid, con un presupuesto por las nubes, ha terminado cuarto de la liga regular, lejos, muy lejos, del Tau y del Barça, y por detrás de Unicaja. En Euroliga no llegó a la final four y en la Copa no pasaron de cuartos. ¿Se merecía el MVP? Rudy, seguramente uno de los mejores jugadores de la historia sin MVP, mirará el Penya-Madrid des de la gradería pensando en las injusticias de algunas decisiones populares, políticas o interesadas. ¿Reyes MVP? Que lo demuestre ahora. Ahora es la hora de la verdad.
Joan Plaza, un entrenador cuestionado. ¿Por qué? Es la misma persona que ganó hace dos años la liga en el año de su debut. Pero con más experiencia. Todo el mundo alaba a Sergio Llull. Aunque... ¿Quién lo ficho cuando no era "nadie" en Manresa, cuando estaba siendo el tercer base? ¿Quién asumió la responsabilidad en el adiós de Papadopoulus? El pivot griego ha bajado con el Boloña a la Lega-2 del Pallacanestro italiano. ¿Quién dio la confianza a Raül López para volver a la selección española? Ha habido errores en algunos fichajes. También ha pasado en su eterno rival (Barrett) y lleva muchos años sin ganar nada. Creo que, pase lo que pase, Joan tiene que seguir. No porque tenga un año más de contrato sino porque se lo ha ganado a pulso. Se ha ganado crédito. En el club blanco ya han vivido qué pasa cuando los jugadores tienen más poder por parte de la directiva que el entrenador (la quinta del buitre). Y el final siempre es malo. Pues allá ellos.
¿Qué tiene a perder el DKV Joventut en esta eliminatoria? Nada. ¿Y el Madrid? Todo. La Penya llega con los deberes hechos, con sólo una derrota más que el histórico Joventut de Aíto, tercer mejor año de las últimas 15 temporadas y con todos los jugadores disponibles por sólo tercera vez en esta liga de 34 jornadas. Si después de la lesión del sucesor de Rudy, Ricky Rubio, durante cuatro meses, la rescisión del contracto del que tenía que ser la estrella Pops Mensah-Bonsu y el despido del máximo anotador Bracey Wright... la Penya ha sido capaz de llegar hasta aquí es sólo por una cuestión de actitud. De orgullo. De casta. Lo que queda por saber es cómo afrontará el Madrid la presión de no poder fallar después de unos dos últimos años blancos como la leche.
