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19/06/2009

Lo irremediable tomó forma anoche a eso de las diez de la noche. Mira que nuestro Baskonia trató de negar la mayor con todas sus ganas. A pesar de llevar consumido demasiados días, los chicos de Ivanovic vendieron muy cara su derrota. Carísima. Al menos nos queda ese consuelo, que el Barcelona -el mejor sin discusión- tuvo que sudar de lo lindo.


Gracias por tanto a los jugadores de Ivanovic. Conozco a muy pocos baskonistas que vieran posible la conquista de la ‘Tercera', sin embargo, y he ahí lo grande de este deporte, todos contaban las horas y los minutos por acudir al Buesa o enchufarse a La 2. Aunque todos rumiaran que el desenlace ofrecería la celebración de un Barcelona extasiado sobre el podio.

  
Sólo queda felicitar sinceramente al campeón, a una plantilla deliciosa, a un técnico que apunta alto y a una afición que ha apretado de lo lindo. A los mios, que toca cubrirse las heridas, apretar los dientes y soñar con que Josean Querejeta, nuestro tótem, vuelva a sacarse varios conejos de la chistera.  


Señores, ha sido un placer. Nos vemos en la Supercopa.

17/06/2009
Toda la delegación canallesca (dícese de los periodistas deportivos) vitoriana se reunió anoche en torno a una mesa dos horas después del demoledor 85-67. Algo cabizbajos, sin saber muy bien qué decir y hurgando con el tenedor en el fondo del plato. Alguno sacaba pecho -Rafita, siempre te han ido las causas perdidas-, otros preferían bromear para suavizar la honda preocupación general, pero por encima de todo una sensación revoloteaba en el ambiente; necesitamos creer.
 
Queremos creer que mañana todo cambiará. Que el equipo asociado a la centena de puntos regresará de la cueva donde se ha extraviado. Que su enorme corazón se asociará con el físico que tantas victorias permitió y que ahora le ha abandonado. Que Splitter será capaz de olvidar que no puede ni con su alma. Que Vidal superará en un tiempo récord una fascitis plantar que apenas le dejaba saltar en la rueda de calentamiento. O que el esguince de Teletovic fue producto de la imaginación colectiva.
 
Todo eso y mucho más será necesario para que mañana el Baskonia rompa la banca e iguale la serie. El Barcelona, para desgracia nuestra, huele a campeón y se mueve en las coordenadas adecuadas hacia semejante cumbre. Queda la heroica, el milagro de los peces y los panes y que todo el santoral se ponga de nuestra parte. Si eso ocurriese, el quinto partido dejaría de ser una quimera. Pero de lo que nadie tenía dudas en esa cena de crisis era que nuestros chicos, estén malheridos o moribundos, mañana se dejarán el alma en el intento. Brindo por ello.
13/06/2009
Iba de camino al Buesa Arena en un taxi con mis amigos alemanes Oli y Martin Pushwadt (espero haberlo escrito bien chicos pero es que vuestro apellido se las trae). Ellos, germánicos, amantes del balompié y poco dados al romanticismo mediterráneo se preguntaban qué posibilidades tenía un equipo con menos efectivos, mucho más livianos y encima consumidos por las lesiones. Ni el señor taxista, un experto en la materia a tenor de sus comentarios, acertaba a recabar argumentos optimistas. Así que nos dirigíamos al templo baskonista algo derrotados, lo reconozco.

Menos mal que nuestros chicos, y una afición acorde a la temperatura que exigía la cita, nos han devuelto la esperanza. Hemos vuelto a sufrir, a gritar, a comprobar cómo se nos erizaban los pelos de nuestros brazos... Qué duro y qué gustito. Ha sido agotador, aunque el esfuerzo ha valido la pena. El TAU Cerámica y todos los que profesamos su religión -por cierto, un saludo para mis amigos sevillanos Juan De la Huerga, Samu Silva, y Alberto Fernández, afectados todos ellos por el mismo virus- hemos recuperado hoy la sonrisa. Puede que nos dure un telediario, pero nadie nos va a quitar el subidón.

El tiempo de los maleficios parecía aparcado con la eliminación de mi estimado y merengón Carlos. Sin embargo ayer, Gianluca Basile agregó otro momento dramático a la lista negra del Baskonia. Cuando todo el Buesa Arena cogía aire para tocar el cielo de un salto, el italiano -un ejemplo de profesionalidad- nos dejó helados a todos. A todos los baskonista por supuesto, porque supongo que el insigne Huguet estará esperándome con una sonrisilla de diablillo.


¿Qué decir después de semejante estocada? Poca cosa, felicitar al Barcelona por quebrar en 40 minutos una ventaja que el Baskonia ha tardado nueve meses en amasar, pero felicitar también al TAU Cerámica por su pundonor y amor propio para maquillar sus deficiencias ante una escuadra que tiene de todo y en cantidades industriales. ¿Quién se acuerda de la ausencia de Barton, su único tres puro, cuando Ilyasova puede realizar perfectamente el mismo trabajo?

Querido Huguet, esto no ha hecho salvo empezar y si fuimos capaces de superar el trauma de la baldosa de Herreros (lean a Carlos Sánchez Blas), ¿por qué no vamos a lograrlo una vez más? Prefiero pensar que el sábado, el miedo escénico del Buesa Arena -el embrujo de catorce meses sin un solo tachón no se pueden esfumar de una tacada- surta su efecto. Si no es así, ya veo al bueno de Huguet cogiendo sitio en Canaletas.

Querido Carlos, amiguete del alma para el resto de nuestras vidas, por cierto a ver si te añado en el Facebook, ¿qué decir de lo de hoy? ¿Que pese a tener menos reservas que un mechero nos hemos metido en la tercera final del curso y que defenderemos corona con uñas y dientes? Conociendo a este Baskonia y a sus integrantes, fijo que sí. Pero antes tengo que reconocerte que ha habido un par de ocasiones en las que he estado a puntito de subir a tu fila y reclamarte ese cargamento de dodotis que tan gentilmente me has traído de la capital del reino. Mi TAU Cerámica ha demostrado la importancia del 'factor campo', pero tu Real Madrid nos las ha hecho pasar canutas.



Lo reconozco, también me ha venido a la mente tu famosa baldosa. Por eso no he querido ni mirar al palco, donde Herreros seguro que ardía en deseos de bajar a la cancha. En una tarde épica, rebosante de todo lo que diferencia a este deporte del resto, hemos sufrido, nos hemos divertido, alguno ha rozado la taquicardia y seguro que la mayoría hemos perdido algún kilito. En medio de tan arrebatador batiburrillo, el Baskonia ha vuelto a responder.



Ya está donde le corresponde, en la lucha por los títulos. No sé qué pasará a partir del jueves, ni si habrá desenlace en tres, cuatro o cinco asaltos, aunque sí estoy seguro de que los chicos de Ivanovic se vaciarán de nuevo para orgullo de mi pequeña Vitoria. Sí, la ciudad que no se ve en el mapa vuelve a la portada. Es lo que tiene disfrutar de un club tan atípico como este Baskonia, una entidad que nunca claudica y que aventaja a cualquiera en ambición. Otra cosa es lo que luego dicte la cancha. Mientras llega ese momento, sólo puede decir, querido Carlos, que espero que la ruta gastronómica que te recomendé haya colmado tus expectativas. Si no, siempre habrá ocasión para vernos de nuevo, porque el TAU y el Real Madrid seguro que volverán a encontrarse en breve cerca de la cima. Un abrazo, fenómeno.

04/06/2009

Querido Carlos, esa sonrisilla con la que me has saludado al final del correctivo de hoy sintetizaba lo vivido sobre la pista. Del temor general antes del inicio -ni un solo madridista consultado por el que suscribe apostaba por el triunfo de los suyos- a la felicidad plena de todo Vistalegre a eso de las diez de la noche.


 ¿Qué decir? Pues que la tiritona se ha trasladado ahora a Vitoria. El TAU, al menos en este segundo acto, se ha quedado sin fuerzas. Parecía vacío, desubicado y hasta frustrado. Si el desempate se jugara hoy, seguro que en la final se plantaba tu Madrid. En cambio, y por ahí surge un mínimo rayo de esperanza, las 48 horas entre un duelo y otro me hacen ser optimista. O al menos parecerlo.
 
Por si acaso, hoy mismo encenderé un par de velas en San Vicente y rezaré dos avemarías a San Prudencio, nuestro patrón. Queda apelar a la épica, a la magia del Buesa Arena, donde ningún vecino de la ACB ha vencido este curso... Sin embargo, la cornada ha sido tan grande que igual volvemos a la baldosa. ¡Más vendas por favor!!!

30/05/2009

Querido Carlos, reconozco que la lectura de tu sesuda, e interesantísima, disección de esta semifinal casi me noquea. Mis castigadas neuronas procesaron sin mayores complejos guarismos varios y apellidos más o menos ilustres hasta que se toparon con una palabra. Escrita en mayúsculas, cabrito. BALDOSA. Sí, ese cuadrado desde donde el gran Alberto Herreros nos birló una Liga hace ya cuatro años. Reconozco abiertamente que se me cambió el gesto, me subió la temperatura (tampoco demasiado, no vayan a asustarse mis familiares) y tuve que agarrarme al reposabrazos para evitar desplomarme. Mentar aquellos cuarenta segundos fatales en los que el Baskonia desperdició ocho puntos, y con ellos una Liga ACB, causa urticaria por estos lares. A veces, hasta prolongados vahídos y una tristeza prolongada.

 

Quizá por eso me presenté en el Buesa Arena algo cabizbajo, con un mal cuerpo que ni te imaginas y la mirada huidiza. No quería ni mirar al parqué no fuera a reproducirse aquella pesadilla. Menos mal que empecé a oír los gritos del público, las ovaciones o la tonadilla del 'Equipo A' (himno oficioso de todo baskonista). Por fin me decidí a abrir un ojo. Luego el otro. Y lo que oteé fue un bloque que, sin acercarse a la excelencia de lo que vivimos en enero o febrero, sí dominó a otro que se dejó la piel en el intento. Ojalá el jueves podamos lograr el milagro de descerrajar Vistalegre, aunque mucho me temo que tus jefes, querido Carlos, volverán a enviarte a la ciudad que no se ve en el mapa para que trabajes un poco y sigas apelando al espíritu de la BALDOSA. Un abrazo, crack.

29/05/2009

Ya tenemos la semifinal delante del parabrisas. Once días son una eternidad. Y en baloncesto, casi una vida. Parece que era el año pasado cuando el TAU descerrajó el BEC (Corti, espero que vayas con nosotros). Quizá por eso quede preguntarse qué ha cambiado en todo este tiempo. ¿De qué le ha servido al Baskonia este periodo de preparación extra? Casi una pretemporada para algunos, por cierto.

 

La cosa es que en los equipos de Dusko Ivanovic -un tótem aquí, no vayan a creerse lo contrario-, tanto tiempo en la sombra nunca se sabe si es productivo o contraproducente. Sabemos que el doliente Ilievski estará en condiciones de echar una mano, que jugadores desgastados al máximo como Prigioni habrán podido oxigenarse... Sin embargo, tantos días seguidos de faena lejos de los focos -con Dusko uno no trabaja, se exprime-, devuelven los interrogantes alrededor del campeonísimo de la fase regular.

 

Ante dichas sombras, ahí están antídotos como los 22 triunfos seguidos en el Buesa Arena (qué bien suena). Aún quedan entradas, pero seguro que el coliseo azulgrana arderá mañana ante semejante cartel. Es lo que tiene enfrentarse a todo un Real Madrid. Siete veces hemos cruzado miradas -y algo más, ¿verdad Ramón Rivas?- con el equipo de la capital del Reino y en seis salimos por la puerta atrás. ¿Quién no recuerda en Álava los cuarenta segundos de la final de 2005? Por eso, y por mucho más, es la hora de que el Baskonia se quite un peso de encima. Lo siento querido Carlos, pero me da que esta vez lo único bueno que te espera en Vitoria es una comilona en alguno de los múltiples restaurantes que tanto os gusta visitar. Este Baskonia, con sus defectos que los tiene, lleva todo el año interiorizando momentos como el que se avecina. Es momento de respuestas. Y en TAU sobran oradores.

20/05/2009

Toda la polémica y la tensión se quedó en el Buesa Arena. El iurbentia había preparado un escenario de lujo: el faraónico BEC, sus interminables dimensiones, una organización de lujo, ambiente excelente... hasta los últimos segundos, donde floreció el poco original cántico de 'Patatero el que no bote' (para los que no lo sepan, a los alaveses nos llaman así por la excelencia de nuestras cosechas de tubérculos). Bueno, el caso es que sobre el parqué, derbi lo que se dice derbi, dos cuartos y pare usted de contar.

 

Al iurbentia, todo pundonor, le faltó ese acierto demoledor del pasado domingo. El Baskonia, por su parte, supo aguantar el chaparrón. Nunca perdió la compostura y cuando por fin le cuadraron sus números se mostró en todo su esplendor. Ya saben; defensa a muerte, velocidad por encima del límite y muchas dosis de talento natural. Con semejante pócima, el 2-0 sobrevino mucho antes de lo esperado. Y es que el último cuarto sobró.

 

Mientras se deshoja la margarita - Penya, Real Madrid, Penya, Real Madrid...-, el TAU disfrutará de casi una semana para volver al ring. En otro representaría una excelente noticia, para nosotros cualquier parón nos hace temblar. Siempre ocurre algo. Si no es un pasaporte mal emitido es una lesión... Por favor, que empiecen las semifinales ya.

 

P.D.: Amigo Corti, es una pena pero sólo puede quedar uno. Suerte la próxima temporada. De corazón.

¡Cómo hemos sufrido esta mañana en el Buesa!!! La mañana en que el baskonismo se reencontraba con sus héroes, y 'descubría' a varios de ellos como Lucas o Baldo, el iurbentia casi la lía. No me duele reconocerlo amigo Corti, pero hoy Vidorreta, y su pizarra, han opositado al premio gordo.


El TAU, para lo bueno y lo malo, siempre juega a la misma carta. Es monotemático. Defender y correr. Y si puedes, sígueme. Y fíjate que el último invitado a la fiesta del Playoff lo ha logrado. Merced a su vertiginosa cascada de defensas alternativas, a un acierto sobrehumano y a un pundonor digno de un líder casi nos fastidia el vermú. Trece abajo al descanso. ¡Hasta me han llamado mis padres para comprobar si en la tele se habían equivocado!!!


Menos mal que el Baskonia ha recuperado a tiempo sus señas de identidad. Su intensidad defensiva en el tercer cuarto y la puntual aparición de varios de sus ases han arreglado el desaguisado a tiempo. Mickeal ha demostrado que, por encima de pasaportes, es un jugadorazo. Lucas, pese a su menuda talla, ha brindado unos minutillos de oro a Prigioni. Mientras que Rakocevic sigue empeñado en romper todas las marcas anotadoras. Por cierto, tampoco me olvido del sobremarcado Splitter, de las punzadas de Vidal o del trabajo sordo de McDonald.

 

A pesar de ello, casi me da un telele. Bueno, a mí y a todo el pabellón, donde el ambiente a veces alcanzó los dos rombos. Por otra parte, algo inherente a un derbi. ¿O no?

 

Así que este martes, amigo Corti, espero que nos recibáis con los brazos abiertos, que todos disfrutemos -vale, y suframos también un poco-, pero que se mantenga el actual signo. Por el bien de mi castigado corazón. ;)

Ha sido pestañear un par de ocasiones y en el TAU Cerámica ha cambiado casi hasta el apuntador. El disciplinado Ilievski verá los 'play off' de paisano y se estrenará el dúo estadounidense Lucas-Fitch, en gran parte gracias el marido búlgaro de la tía-abuela de Mickeal. En serio, esa es la explicación dada desde el entorno del genial alero para explicar su nueva condición de comunitario. El caso es que el seguidor baskonista, y el del vecino iurbentia, tendrá que acudir al Buesa Arena con chuleta. 'Que quién es ese base chiquitito que las enchufa tan bien de tres, que si Fitch se quitará alguna vez esa cinta tan antiestética...'


Pero no se preocupen porque el armazón del TAU Cerámica, flamante campeón de la fase regular, continúa intacto. Puede que haya muchas caras, sin embargo el micrófono seguirán sostiéndolo los mismos. Y si la columna vertebral -Prigioni, Rakocevic, Mickeal, Splitter- mantiene su ritmo vital, apuesten a que este bloguero ocasional siga escribiendo dentro de dos semanas. Otro tema es si con una rotación de siete-ocho jugadores, como ha ocurrido en los momentos clave, puede aspirarse a revalidar corona.



Falta muchísimo, y son necesarias muchas victorias, antes de responder a esa cuestión así que centrémonos en el adversario. El iurbentia es todo corazón -increíble su remontada en el tramo final, lo admito amigo Corti-, la pizarra de su técnico destila excelencia o la magnitud del BEC impresiona. No obstante, este Baskonia ahormado por el insaciable Dusko Ivanovic está llamado a pasar de ronda. Pero en estos duelos entre vecinos, mejor no confiarse nunca.