¡Cómo hemos sufrido esta mañana en el Buesa!!! La mañana en que el baskonismo se reencontraba con sus héroes, y 'descubría' a varios de ellos como Lucas o Baldo, el iurbentia casi la lía. No me duele reconocerlo amigo Corti, pero hoy Vidorreta, y su pizarra, han opositado al premio gordo.
El TAU, para lo bueno y lo malo, siempre juega a la misma carta. Es monotemático. Defender y correr. Y si puedes, sígueme. Y fíjate que el último invitado a la fiesta del Playoff lo ha logrado. Merced a su vertiginosa cascada de defensas alternativas, a un acierto sobrehumano y a un pundonor digno de un líder casi nos fastidia el vermú. Trece abajo al descanso. ¡Hasta me han llamado mis padres para comprobar si en la tele se habían equivocado!!!
Menos mal que el Baskonia ha recuperado a tiempo sus señas de identidad. Su intensidad defensiva en el tercer cuarto y la puntual aparición de varios de sus ases han arreglado el desaguisado a tiempo. Mickeal ha demostrado que, por encima de pasaportes, es un jugadorazo. Lucas, pese a su menuda talla, ha brindado unos minutillos de oro a Prigioni. Mientras que Rakocevic sigue empeñado en romper todas las marcas anotadoras. Por cierto, tampoco me olvido del sobremarcado Splitter, de las punzadas de Vidal o del trabajo sordo de McDonald.
A pesar de ello, casi me da un telele. Bueno, a mí y a todo el pabellón, donde el ambiente a veces alcanzó los dos rombos. Por otra parte, algo inherente a un derbi. ¿O no?
Así que este martes, amigo Corti, espero que nos recibáis con los brazos abiertos, que todos disfrutemos -vale, y suframos también un poco-, pero que se mantenga el actual signo. Por el bien de mi castigado corazón. ;)


