Toda la polémica y la tensión se quedó en el Buesa Arena. El iurbentia había preparado un escenario de lujo: el faraónico BEC, sus interminables dimensiones, una organización de lujo, ambiente excelente... hasta los últimos segundos, donde floreció el poco original cántico de 'Patatero el que no bote' (para los que no lo sepan, a los alaveses nos llaman así por la excelencia de nuestras cosechas de tubérculos). Bueno, el caso es que sobre el parqué, derbi lo que se dice derbi, dos cuartos y pare usted de contar.
Al iurbentia, todo pundonor, le faltó ese acierto demoledor del pasado domingo. El Baskonia, por su parte, supo aguantar el chaparrón. Nunca perdió la compostura y cuando por fin le cuadraron sus números se mostró en todo su esplendor. Ya saben; defensa a muerte, velocidad por encima del límite y muchas dosis de talento natural. Con semejante pócima, el 2-0 sobrevino mucho antes de lo esperado. Y es que el último cuarto sobró.
Mientras se deshoja la margarita - Penya, Real Madrid, Penya, Real Madrid...-, el TAU disfrutará de casi una semana para volver al ring. En otro representaría una excelente noticia, para nosotros cualquier parón nos hace temblar. Siempre ocurre algo. Si no es un pasaporte mal emitido es una lesión... Por favor, que empiecen las semifinales ya.
P.D.: Amigo Corti, es una pena pero sólo puede quedar uno. Suerte la próxima temporada. De corazón.


