ACBBlogs
ACB
Orange

Querido Carlos, amiguete del alma para el resto de nuestras vidas, por cierto a ver si te añado en el Facebook, ¿qué decir de lo de hoy? ¿Que pese a tener menos reservas que un mechero nos hemos metido en la tercera final del curso y que defenderemos corona con uñas y dientes? Conociendo a este Baskonia y a sus integrantes, fijo que sí. Pero antes tengo que reconocerte que ha habido un par de ocasiones en las que he estado a puntito de subir a tu fila y reclamarte ese cargamento de dodotis que tan gentilmente me has traído de la capital del reino. Mi TAU Cerámica ha demostrado la importancia del 'factor campo', pero tu Real Madrid nos las ha hecho pasar canutas.



Lo reconozco, también me ha venido a la mente tu famosa baldosa. Por eso no he querido ni mirar al palco, donde Herreros seguro que ardía en deseos de bajar a la cancha. En una tarde épica, rebosante de todo lo que diferencia a este deporte del resto, hemos sufrido, nos hemos divertido, alguno ha rozado la taquicardia y seguro que la mayoría hemos perdido algún kilito. En medio de tan arrebatador batiburrillo, el Baskonia ha vuelto a responder.



Ya está donde le corresponde, en la lucha por los títulos. No sé qué pasará a partir del jueves, ni si habrá desenlace en tres, cuatro o cinco asaltos, aunque sí estoy seguro de que los chicos de Ivanovic se vaciarán de nuevo para orgullo de mi pequeña Vitoria. Sí, la ciudad que no se ve en el mapa vuelve a la portada. Es lo que tiene disfrutar de un club tan atípico como este Baskonia, una entidad que nunca claudica y que aventaja a cualquiera en ambición. Otra cosa es lo que luego dicte la cancha. Mientras llega ese momento, sólo puede decir, querido Carlos, que espero que la ruta gastronómica que te recomendé haya colmado tus expectativas. Si no, siempre habrá ocasión para vernos de nuevo, porque el TAU y el Real Madrid seguro que volverán a encontrarse en breve cerca de la cima. Un abrazo, fenómeno.