Acabo de tirar mi bola de cristal por la ventana. Por un momento pensé que no me iba a fallar y que el Regal Barça iba a clasificarse para la final por la vía rápida. Un triple de Andersen había colocado al equipo azulgrana por delante a falta de tres minutos para el final cuando en el tercer cuarto había llegado a ir perdiendo por 18 puntos. Pero no fue más que una ilusión. Sólo unos segundos después el Unicaja, gracias a un triple del incombustible Carlos Jiménez, recuperaba el mando que había ostentado desde el salto inicial y la calma necesaria para mantenerse vivo en esta semifinal ACB. Al Barça le falló esta vez el instinto asesino. Tenía a su rival contra las cuerdas pero le perdonó. Y puede acabar costándole muy caro.
Sigo pensando, Ale, que el equipo de Xavi Pascual estará en la gran final ACB, pero para ello deberá mostrar este domingo una constancia mucho mayor que la ofrecida en Málaga. Aunque el Martín Carpena apriete y Ndong se transmute en Dwight Howard, no puede ser que el Unicaja te abra una brecha de 18 puntos en siete minutos, Los azulgrana no son los mismos desde la gran decepción de la Final Four. Desde entonces juegan bien a ratos pero sin ofrecer nunca la imagen de solidez que mostraron, por ejemplo, en el playoff de Euroliga contra el Tau. Los de Pascual sólo han ganado con suficiencia y buen juego un partido desde Berlín, y fue ante un Pamesa especialista en diluirse ante las adversidades.
El Barça necesita recuperar su velocidad de crucero y ello pasa por jugar con agresividad, confianza e inteligencia. Últimamente siempre falta alguno de estos tres ingredientes. Si encima también falta la afición, el resultado puede ser un plato incomible. Sin Berni ni Haislip y, sobre todo, sin la afición del Carpena, al Unicaja no le veo muchas opciones de dar la sorpresa en el Palau... salvo que el propio Barça se lo ponga en bandeja.
Y ello no sucederá si los chicos de Pascual se ven este domingo arropados por su gente, que en las últimas semanas parece haber vivido solamente para disfrutar de los éxitos del fútbol. Si la ‘gent blaugrana', a diferencia de lo que llevamos hasta ahora de playoff, llena de nuevo el Palau, seguro que lleva en volandas a su equipo hacia la final.
Es sólo una impresión personal. De los pronósticos concluyentes me voy a olvidar durante algún tiempo.


