ACBBlogs
ACB
Orange

Foto Cipriano FornasNo estoy en Valencia. De hecho no estoy ni en el diario. Los periodistas también tenemos derecho a tener nuestros dos días de libranza semanal, aunque caigan en lunes y martes. Y ver el partido desde la tele de casa, despatarrado en el sofá y con una cervecita a mano (y también una libreta y un boli), no es tan mal plan para esta noche. Tal vez mi hijo y yo cenemos un poco más tarde que de costumbre, pero el playoff bien vale un pequeño retraso.

 

Robirosa y Solozábal nos ponen en situación y el Pamesa-Barça arranca a las ocho y media. Un par de canastas de Shammond Williams parecen presagiar que el duelo será bien diferente del visto el domingo en el Palau, cuando el equipo azulgrana amasó una enorme ventaja en la recta inicial que casi pierde por completo en los minutos finales. No lo creo, sigo sin verle al Pamesa argumentos para plantar cara a este Barça que, además, ya ha dejado atrás la presión del primer partido de una serie a tres y viene escaldado tras su penoso último cuarto del domingo.

 

Tengo un hambre feroz pero me fuerzo a no ir hasta la cocina a picar algo, ya cenaremos como dios manda cuando acabe el partido. Triple de Lakovic, el Barça ya está por delante. Triple de Andersen, el Barça abre una primera brecha. Triple de Barton, parece que el Barça ha salido enchufado. Triple de Andersen, que ya lleva diez puntos. Triple de Sada, hasta Victor se atreve ante la nefasta defensa exterior del Pamesa. Acaba el primer cuarto: 14-27. Esto va a tener que cambiar mucho si el Pamesa quiere volver al Palau.

 

Pero no sólo no cambia sino que el dominio azulgrana se convierte en tiranía, asentada en un espectacular acierto desde la línea de 6,25. Hasta once triples (de 15 intentos) convierte el Regal Barça en la primera mitad ante un rival desorientado y ramplón, que va camino de encajar una paliza histórica. El marcador del descanso es digno de unos cuartos de final de la liga rusa: 24-53.

 

Las cosas continuarían por los mismos derroteros en el tercer cuarto, con el Barça engordando su ventaja hasta más allá de los 30 puntos. Ha llegado a ganar de 37 (37-74), me apunta Héctor desde el salón. Yo hace rato que estoy en la cocina, preparando la cena y fantaseando (de vez en cuando me acerco al ordenador) con un inesperado viaje de semifinales a Las Palmas.

 

Pongo los platos en la mesa a tiempo de ver el resultado final y de escuchar la sonora pitada con que la Fonteta despide a su equipo. Los playoff a tres partidos dan margen a la sorpresa, pero las más de las veces no hacen más que confirmar lo bueno y lo malo que han apuntado los equipos durante la temporada. El Pamesa se vuelve a quedar este año castigado sin postre, mientras que el Barça vuelve a caminar firme, tras su traspié (que no tropezón) del domingo, hacia la copa y el puro.