Qué gusto da escribir sin la presión de la incertidumbre, todo sale mejor y a tiempo. Después de muchos días ya se vislumbra mejoría en el equipo y, aunque es cierto que posiblemente se jugó con la peor Lituania de la última década, hay síntomas de mejoría.
Del encuentro, más que quedarme con el parcial de 23-0 me quedo con el tercer cuarto. Momento cuando Marc Gasol y Felipe Reyes comienzan a bordarlo en la pintura y Ricky Rubio (coincide su mejor partido con la llegada de su familia) y Raül López hacen que el balón fluya con rapidez.
Dudamos si el alley-oop entre Rudy y Pau Gasol es el primer del campeonato, donde no dudamos es que si España corre y presiona desde arriba es más difícil batirla. Los periodistas españoles hoy sí pueden escribir con tranquilidad. Además es fácil identificarnos porque una notable sonrisa en el rostro nos delata.
Durante todo el día el Greatest hit de la prensa es el artículo de las posibilidades matemáticas. La tabla de resultados de Pablo causa furor aunque aquí ya se nos tacha a los de ACB.COM de locos... quizá no les falta razón.
Por delante queda la temible Polonia. Temible por todo lo que la envuelve ya que baloncestísticamente no es nada del otro mundo y parece que cada vez es menos equipo. Frente a Serbia, sus aficionados dieron una lección de cómo animar al equipo. Da gusto ver un partido de ellos y si quedan eliminados será una pena porque es un equipo que cae simpático.

El otro día pude por fin saludar a Adam Wojcik. El veterano jugador fue compañero de Jack, un amigo que vive en España. Wojcik me mandó saludos para él y recordó alguna que otra anécdota de cuando eran más jóvenes... hace ya mucho tiempo.
Otro tipo grande en Polonia es su jefe de prensa. Amable y cercano, no tiene la frialdad de otros polacos. Es el contrapunto al visceral jefe de prensa esloveno (por cierto, me dicen periodistas eslovenos que seguramente ni Smodis ni Dragic jugarán el resto del torneo).
La jornada termina con un emocionante pero duro de digerir Serbia-Turquía. El resultado lo dice todo: 69 a 64 para Turquía. Serbia no anotó en los cinco minutos de la prórroga.
El partido fue casi tan frío como el ambiente del pabellón. Sin lituanos ni polacos animando, nos quedamos casi en familia. El aire acondicionado del pabellón obligaba a resguardarse del frío, el juego de ambos equipos obligaba a pensar en positivo... España es superior a ellos y hoy nos ha recordado al gran equipo que ha sido esta década.
Por suerte de los asistentes ahí están las Red Foxes, autenticas MVP del partido. Dejando su belleza (algo tan obvio que no ofrece dudas), son un equipo increíble. Perfcectas en sus movimientos y coreografía, merecen un estudio en detenimiento...yo ya estoy haciendo las gestiones oportunas para documentar la siguiente sentencia ¡Qué buenas están las Red Foxes!


