Siempre he tenido la curiosidad de saber qué es lo que se hace en un campeonato los días donde no hay partidos. A priori uno puede pensar que la actividad desciende, pero para muchos de los que estamos aquí no es así, más bien al contrario.
Yo, entre otras cosas, estoy haciendo temas paralelos al Eurobasket y aprovecho los días libres para ir con más tranquilidad y poder hablar con tiempo con los jugadores. Mel Otero (felicidades, crack) dice que soy un atracador y no le falta razón, al pobre Roberto lo debo tener frito. Entre lo cansino que resulto y el resultado del Valladolid-Valencia ya creo que no le caigo tan bien, jejeje.
La mañana en el hotel pasa buscando una novedad, comentando historias con compañeros, solucionándonos problemas técnicos y pasándonos de unos a otros el password del hotel para poder conectarnos a Internet. Cada día renueva las contraseñas para los huéspedes y cada día nosotros nos las apañamos para conseguir una contraseña, plantar nuestra tienda de campaña en el hall y pasar el día currando con Internet por la face. El tema del día hoy entre nosotros es saber las condiciones de los hoteles en Katowice... cómo cambia un partido.
Se nota que el ambiente ha mejorado en la selección. Por la mañana convivo con algunos familiares y percibo que las caras han cambiado. Por la tarde me hace especial ilusión ver a Ricky Rubio enchufar triples y ganar los típicos duelos que se hacen por tríos. Para el que todavía tenga dudas, este chico va a ser muy grande. Ha mejorado increíblemente su tiro, se nota que es un currante. Con trabajo y humildad (me consta que es un chico sensacional), el cielo es el límite para Ricky.
Las risas entre los jugadores son la tónica en el entrenamiento, retos con flexiones para los perdedores y bromas para despistar al compañero indican que estamos por el buen camino. Los más viejos del lugar dicen que se ha recuperado la alegría de otros torneos.

Pero si los jugadores sonríen, los periodistas también. Los que tenían la agenda menos apretada han podido escaparse y ver el cementerio judío y la estación de trenes desde donde salían los presos hacia Auschwitz. Quienes lo han visto dicen que impresionan porque conserva los vagones y hay escrita una lista de victimas de la locura nazi. Si puedo mañana iré. Ya sé que es duro de ver y recordar lo que allí pasó, pero esto también nos sirve para saber que estas guerras no se pueden repetir.
Por la tarde, mientras estoy en guardia para ver si cazo a otra "victima", disfruto en el pabellón de un interesante Francia-Grecia. Dicen que es imposible jugar a perder, pero la cara de los periodistas griegos o de Ioannis Bourousis no parece la de unos perdedores. Su sonrisa delata que Grecia no quería ver ni por asomo la posibilidad de cruzarse con España.
Días como estos también nos permiten comer con tranquilidad y disfrutar de maestros del periodismo. En esta concentración estoy viviendo auténticos momentos inolvidables con gente a la que admiro y sigo desde joven (no diré lo de pequeño porque no quiero caer en la broma fácil, mamonazos). Además conozco a tipos estupendos como Javi Sánchez, de Menorca. Lleva el diario de Llull y a pesar de no estar acreditado, siempre está al píe del cañón.
Otro Javier, el fotógrafo de Gigantes, nos ha dejado ver una foto de la jugada final de Llull donde se aprecia perfectamente como Erden le agarra del brazo ¡Nos robaron!
La falta se ver perfectamente en la foto que aparece en la revista (ya sabéis que con esta cuña hago caja y algunos zlotys me llevo de comisión). Pero si Javi es grande para mí es por las fotos que me ha pasado de las Red Foxes. Como soy un tipo de palabra, yo os dejo una muestra inequívoca del nivel artístico que tienen las ucranianas. Como diría José Luis López Vázquez... MO-NU-MEN-TO.



