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Lo reconozco soy muy pesado con esto del baloncesto. No es que trabaje, entrene o mi ocio se base en el baloncesto, es que por momentos creo que llega a ser una enfermedad. No dejo de hablar de ello y no me doy cuenta que incluso a amigos y/o jugadores les puedo llegar a agobiar hablando de baloncesto

 

Casi como un ritual, todas las semanas los sábados los amigos nos sentamos alrededor de una mesa para ver como nos va la semana y siempre acabamos hablando de lo mismo, baloncesto.  Tenemos tres tipos de restaurantes a los que vamos: el primero es el bar de tapas y bocatas español; allí el ruido, las jarras de sangría y el olor a fritanga es lo más característico. Este tipo de cena se alterna con las que realizamos en el mismo restaurante chino de siempre (aquí es cuando tenemos mucha hambre, pero poco dinero) o un italiano donde algunos dudamos que todo el polvo blanco del delantal del cocinero sea harina.

 

Sea cual sea el lugar y la comida, lo que no puede faltar es la conversación de baloncesto. Mea culpa. Quien me conoce sabe que me encanta hablar, mi tema favorito siempre es el mismo y a veces no me doy cuenta de que mi nivel de frikismo puede superar incluso al de mis amigos, muchos de los cuales juegan o han jugado a baloncesto. Y es que aunque a mí no me parezca raro, hablar de los cuartos de final de la Copa de la Reina o la NBDL, a algunos eso les suena a chino y quizá por ello salen conversaciones paralelas

 

Una de las más curiosas que he oído hace poco tenía como leitmotiv la música. Según un amigo, en la canción de Thriller de Michael Jackson hay metido el sonido de un instrumento distorsionado simplemente por que le gustó como quedaba. Claro mi cara fue de sorpresa, porque él aseguraba que se podía escuchar perfectamente ese sonido (para mí es totalmente imperceptible). Yo le respondí que esa conversación era muy rara a lo que mi amigo me replicó que como podía llamarle friki un tío que es capaz de hablar de la liga de baloncesto de Bolivia.

 

¿Baloncesto en Bolivia? Supongo que no llego a tanto, pero es cierto que soy muy pesado con el tema del baloncesto y quizá por ello uno de mis blogs favortiso de ACB era el de las series colegiales ¿Cómo explicarte lo que es mi vida si nunca jugaste al baloncesto? Sencillamente el título me parece tan elocuente y explicativo que me resulta maravilloso. 

 

Hace unas semanas, y tras una de las mejores cenas que recuerdo en mucho tiempo, le confesaba a Gonzalo Vázquez que uno de los mejores recuerdos que podré llevarme de trabajar en baloncesto será el poder haber conocido y hablado de baloncesto con gente como él o Pablo MdM, el otro integrante de la escapada nocturna.

 

Veréis se me ocurren muchas cosas que uno puede hacer en Madrid un sábado por la noche después de una jornada maratoniana de Copa del Rey, pero, sencillamente, sentarme a cenar con dos cracks y oírles hablar de ligas, equipos y jugadores me parece la mejor de todas. De verás, no importaba el cansancio, hubiera estado hablando de baloncesto horas y horas, eso sí me hubiera gustado haber hablado menos y escuchado más. Prometo contenerme para la próxima.

 

Por todo ello, no encuentro mejor forma de acabar una semana (Si Dios era todopoderoso y descansó el domingo, yo que soy un "pringao" no iba a ser menos) que hablando de baloncesto con los amigos. No importa que a veces eso me cause enfados o dolores de cabeza porque alguno sea jugador del equipo, las cenas de los sábados se han convertido en auténticas terapias de grupo.

 

Cada uno cuenta como le ha ido con su equipo y a veces, cuando olemos palizas (a favor o en contra, eso es lo de menos), nos retamos a ver quien gana a quien y luego, al contar las batallitas, nos reímos del que ha perdido de 50... aunque el resto haya perdido de 40.  

 

PD: Esta semana he visto que este blog ya aparece enlazado en la web de mi club para mayor enfado del otro compi de blog. En su última entrada dice que no tengo ni idea de entrenar (algo que queda sobradamente demostrado sólo con leer este blog). Lo que Santi no sabe es que al año que viene le entrenaré yo en el senior B... mi venganza será terrible, jajaja.